La probabilidad de padecer la mayoría de las enfermedades cardiovasculares se puede disminuir mediante una alimentación sana, ejercicios, no ser fumador y aprender a manejar el estrés cotidiano. Sin embargo, continúan ocurriendo en millones de ciudadanos de ambos sexos y de todas partes del mundo.
Las dolencias que afectan el corazón y los vasos sanguíneos se han convertido en la primera causa de muerte en Puerto Rico y en otros países. En el 2030 fallecerán a causa de estas, cerca de 23.6 millones de personas en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OMS explica que las enfermedades cardiovasculares incluyen varias dolencias, a saber:
• Cardiopatía coronaria: Afecta los vasos sanguíneos que irrigan el miocardio (músculo cardiaco).
• Enfermedades cardiovasculares: Producen daño a los vasos sanguíneos que llevan sangre al cerebro.
• Arteriopatías periféricas: Afecta los vasos sanguíneos que irrigan las extremidades superiores e inferiores.
• Cardiopatía reumática: El miocardio y las válvulas cardiacas se lesionan debido a la fiebre reumática.
• Cardiopatías congénitas: Se refiere a las malformaciones del corazón desde el nacimiento.
Trombosis venosas profundas y embolias pulmonares: “Son coágulos de sangre (trombos) en las venas de las piernas, que pueden desprenderse (émbolos) y alojarse en los vasos del corazón y los pulmones”, según la OMS.
En la Isla existen centros o institutos para diagnosticar las enfermedades cardiovascular y atender a la población, con tecnología médica avanzada y un equipo de profesionales de la salud especializados en esa rama. Uno de estos es el Centro Cardiovascular del Hospital Hermanos Meléndez en Bayamón.
El cirujano cardiotorácico Alberto Maldonado Molina informó que han llevado a cabo con éxito 90 intervenciones quirúrgicas en el sistema cardíaco, durante el año y medio de establecido el Centro Cardiovascular. Hasta el jueves antepasado no habían registrado ningún caso de mortalidad.
Entre todos los pacientes que visitan el Centro Cardiovascular, dirigido por el doctor Maldonado Molina, “se ven con más frecuencias las cardiopatías isquémicas que se debe a un bloqueo temporal (en las arterias coronarias). Muchas veces se presenta con angina que es dolor de pecho o con infarto natural”, según el doctor Edwin I. Pérez Marrero, cardiólogo intervencional y director del Laboratorio de Cateterismo Cardíaco de dicho centro.
La edad de las personas que acuden al Hospital Hermanos Meléndez en busca de atención médica especializada en cardiopatías fluctúa entre los 60 y 70 años de edad. “Es un rango de edad bien amplio. Hemos tenido tan jóvenes como de treinta y pico de años, y tan ancianos como de 99 años”, añadió Pérez Marrero.
El Centro Cardiovascular se compone del Departamento de Cardiología, dirigido por el doctor Edwin Alejandro Narváez y la división de cardiología invasiva donde se encuentra el Laboratorio de Cateterismo. Laboran cinco cardiólogos generales, entre ellos el doctor Luis Molinary y dos electrofisiólogos. Con una tecnología moderna hacen las siguientes cirugías: puente aortocoronario (‘bypass’), reparación de válvula, angioplastia, arteriograma periférico y de carótida, valvuloplastia aórtica y reemplazo de válvula.
El doctor Maldonado Molina indicó que contrario a otros institutos cardiovasculares de la Isla, el ambiente en el Centro Cardiovascular del Hospital Hermanos Meléndez “es un poco más familiar. Creo que en los sitios grandes donde se hace mucho, a veces, se pierde ese contacto íntimo y directo con el paciente. Se convierte en una rutina. Por eso me gusta este hospital porque tiene ese calor humano con los pacientes que me hace sentir como en casa”.
“Queremos ir creciendo. Estamos en un programa joven y vamos a hacer todos los esfuerzos para poder brindar los servicios 24 horas, siete días a la semana; y ampliar la cartera de procedimientos”, añadió el doctor Pérez Marrero.
Sin embargo, las personas tienen en sus manos disminuir el riesgo de padecer de muchas enfermedades. En el caso de las cardiopatías, los primeros pasos preventivos son controlar la presión sanguínea, visitar al médico para que no se descontrolen los niveles del colesterol y de la azúcar en la sangre, según Pérez Marrero.
“Lo que más pudieran hacer es dejar de fumar, porque el cigarrillo está relacionado directamente con enfermedades cardiovasculares. Es un factor que uno puede cambiar y prevenir”, advirtió el galeno.
El número de hombres y mujeres, entre 40 y 50 años, con cardiopatía ha aumentado en los últimos años. “La cantidad de pacientes jóvenes que estamos viendo es mayor que antes. La causa es multifactorial. Se relacionan la predisposición genética, la dieta y la incidencia de diabetes en Puerto Rico es bien alta. El más joven que he operado tenía 21 años de edad. Yo creo que hay que empezar a cambiar desde que los niños empiezan a comer y los papás empiezan a comprarles comidas en los ‘fast foods’. Eso es un problema. Hay que prepararles comida saludable y hacer ejercicios”, recalcó Maldonado Molina.