Una mujer con ocho meses de embarazo no alcanzó a celebrar el domingo el “baby shower” de su varoncito que estaba por nacer.
Lorenis Karen Mejías Contreras, de 30 años, apareció el sábado muerta en el piso de la sala de su apartamento al lado de sus dos hijos de ocho y 10 años de edad -con varias heridas punzantes de arma blanca los tres.
La horrenda escena ocurrió en el apartamento N-10 en San Juan Apartments, al lado del Departamento de Recreación y Deportes en Santurce.
El hermano mayor de la mujer, José Mejías Contreras y su madre, Ramonita Contreras, hallaron los cuerpos a eso de las 12 del mediodía luego de que la mujer no contestara sus insistentes llamadas telefónicas.
Mejías Contreras, de 30 años, había planificado salir de compras con su madre para dar los últimos detalles de su “baby shower” que celebraría hoy con familiares y amigos por el nacimiento del tercero de sus vástagos.
“Mi mamá la llamaba y no contestaba. Nos dio curiosidad, porque ella siempre contestaba el teléfono”, narró el hermano, quien dijo que entró con una copia de la llave original de la casa y encontró los cuerpecitos de Jeremy, de ocho años, y de Néstor, de 10.
“(Jeremy) Estaba con la boca abierta, como si lo hubieran apuñalado con un objeto punzante”, explicó José.
Aterrorizado, bajó las escaleras del complejo de viviendas y su madre Ramonita llamó al sistema de emergencias 9-1-1.
“Mi hermana no tenía enemigos. Y yo no puedo culpar a nadie, pero yo sé que el papá de los nenes y ella tenían discusiones a cada rato por la pensión. Él le debía dinero”, señaló José con los ojos rojos sobre Néstor García, padre de los dos niños.
El padre del bebé que estaba por nacer era un policía estatal, de acuerdo con los familiares.
Lisandro Rodríguez, de la Liga Atlética Policíaca y Mejías Contreras se habían conocido porque los niños asistían a la organización. Luego, comenzaron a salir. Ayer, el agente Rodríguez fue interrogado por las autoridades al igual que el padre de Jeremy y Néstor.
“Yo lo vi una sola vez. Él era casado, llegaba en las madrugadas. Mi hermana era supuestamente la chilla y la embarazó”, acotó el hermano de la occisa.
Al cierre de esta edición, un ‘task force’ especial designado por el Superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha, investigaba el motivo y el autor del horrendo crimen. La puerta no estaba forzada. Los vecinos dijeron que no vieron a nadie entrar a la residencia, ni escucharon gritos.
“Ocho mujeres han muerto por violencia dómestica.. estamos esperando que los vecinos cooperen. En este asesinato, definitivamente alguien vio”, sentenció Figueroa Sancha.
Los vecinos indicaron que la mujer era buena madre y una buena mujer.