Con 10 finales y 9 campeonatos, Carlos Arroyo sigue siendo el jugador con más experiencia campeonil en la Selección de Puerto Rico.
Su llegada tras una sorpresiva derrota ante República Dominicana en la Final del Centrobasket trae consigo una estabilización de las aguas a un equipo que no tuvo su mejor juego el domingo.
Ayer el capitán del equipo participó de su primera práctica con la Selección en casi un año, a la que se unió Nathan Peavy, quien llegó de Alemania, y Renaldo Balkman, quien dice estar recuperado de una lesión en la espalda.
Inmediatamente Arroyo se reunió con su homólogo José Juan Barea, con quien representa uno de los mejores combos de armadores que participará del Repechaje en Venezuela. Barea rápido comenzó a embromar con Arroyo durante un almuerzo y le quitó las gafas para ponérselas dentro del fino restaurante en el que se juntaron los ‘12 Magnífícos’. Después fue Barea la víctima de una broma cuando le celebraron su cumpleaños y le embarraron el rostro del glaseado del bizcocho.
“No venía desde el verano pasado”, dijo Arroyo con una sonrisa ante la calida bienvenida.
Rápido el fajardeño dio muestras de su compromiso con ayudar al equipo a alcanzar su próxima meta de llegar este verano a Londres. “Este torneo es sumamente importante para todos nosotros. Nos da la oportunidad de tener ese premio que todos queremos de estar en las Olimpiadas”, dijo.
“Para eso tenemos que jugar mejor en grupo, saber que cada posesión cuenta, buscar los rebotes, trabajar una defensiva colectiva y no cometer tantos errores de perder el balón”, señaló.
Arroyo elogió el trabajo realizado por el técnico Flor Meléndez en la preparación del equipo y dijo estar contando con los nuevos integrantes del equipo. “Esos jugadores nuevos se ve que tienen mucha hambre y eso es bueno… Están siendo agresivos”, expresó Arroyo.
“Vi a un Danny (Santiago) más atlético. Parecía que tenía 25 años”, opinó.
El armador, que viene de ganar un título en la liga de Turquía, indicó que viene con unas dolencias de haber jugado una temporada completa en Europa. Esto le impidió participar del Centrobasket. “Estaba por hacerlo, pero el tiempo me traicionó. Necesitaba el descanso. Ya no tengo 17 años (Ríe). Tengo que hacerle caso al cuerpo y darle descanso”, confesó al decir que vio los últimos juegos de su conjunto.
“Me siento bien porque pude descansar aunque tengo varias lesiones aquí y allá. Yo espero que el cuerpo no me falle”, destacó.
Arroyo lamentó el hecho que ya no contará con el escolta Larry Ayuso, junto con quien formaron un temible 1 y 2 por años. “Es una pena lo de Larry, que no pueda estar por X o Y razón. Lo respeto y le tengo mucho cariño”, dijo.
Contento por el Heat
Igualmente, Arroyo se expresó contento por el campeonato del Heat en la NBA, equipo con el cuál participó como armador regular en la temporada 2010-11. “Yo guardo buena amistad con algunos jugadores. Estoy contento por Dwyane (Wade) por todas las situaciones personales que no son fáciles y por LeBron (James), que ante tanta crítica que coje se mantiene enfocado en su trabajo”, afirmó. Arroyo dijo que además de esos dos mantiene comunicación con Udonis Haslem y James Jones.
Sin embargo, Arroyo no se siente triste por no haber estado ahí. El también tiene un campeonato que suman 9 a lo largo de su carrera de 12 años. Arroyo ha tenido una trayectoria de casi 10 años en la NBA y estuvo en una Final cuando jugaba para los Pistons de Detroit. En el Baloncesto Superior ganó cinco campeonatos con los Cangrejeros de Santurce. También ganó en el Eurochallenge, la Copa de Turquía y el campeonato de la liga profesional turca. Adicional logró el título en Israel, así como se destacó a principios de la década del 2000 con el Tau Vitoria en España en los comienzos de su carrera profesional.
“Es la oportunidad que me han dado en Europa que ha sido más que en la NBA. Me han dejado jugar mi juego y ser el líder que puedo ser”, sentenció.
Sobre sus metas futuras dijo: “quiero estar cerca de mi casa” al mencionar que quisiera regresar a la NBA.