Edgar Martínez tiene celos de la novena puertorriqueña.
El retirado bateador designado de los Marineros de Seattle colgó sus ganchos en el 2004, dos años antes que el Clásico Mundial de Béisbol subiera a escena, quedándose con las ganas de sudar por última vez el uniforme boricua.
“Representar a Puerto Rico es algo que los peloteros disfrutan mucho, y hace mucho sentido. Sí, acepto que me ciento un poco celoso por no estar en el terreno y participar, competir y representar a Puerto Rico”, dijo Martínez previo a escoltar a la alcaldesa Carmen Yulín Cruz para el primer lanzamiento en el partido entre Venezuela y República Dominicana.
“Pero a la misma vez te sientes orgulloso que Puerto Rico pueda montar un espectáculo de este nivel”, añadió.
Desde su retiro, Martínez se mantiene alejado del béisbol local y de Estados Unidos, de vez en cuando presente en los campos de entrenamiento.
Ahora, el mayor debate después de no sonar más el madero es sobre su posible entrada al Salón de la Fama. En su tercer año de elegibilidad, obtuvo 32 por ciento de los 75 que se necesita para tener una placa en Cooperstown.
A pesar que la Asociación de Escritores del Béisbol de América (WBAA por sus siglas en inglés) no simpatiza con los bateadores designados, Martínez entiende que es cuestión de tiempo.
“Primero que nada, ser incluido (en la boleta) y ser mencionado es un honor para mí y para otro cualquier jugador en las Mayores. Al mismo tiempo entiendo la situación. Pero pienso que con el pasar de los años, más crédito se le puede dar a las estadísticas de los bateadores designados, por ejemplo el porcentaje de base. Creo que tomarán valor pronto y en unos años, no muy lejanos, pueda entrar”, indicó Rodríguez
Martínez, de 50 años, terminó su carrera con promedio de .312, 309 cuadrangulares, 2,247 hits, y 1,261 carreras impulsadas. Ganó dos veces el título de bateo y siete bates de plata.
“Sacar 32 por ciento, lo que se ha visto en la historia que sacan ese porcentaje al comienzo, eventualmente entran. Toma tiempo”, agregó.
Distracciones en PUR
Sobre la merma de jugadores boricuas establecidos en la Grandes Ligas, Martínez creé que se debe a que los puertorriqueños tienen más opciones de entretenimiento que el béisbol.
“El béisbol en los años cuando estaba creciendo era el deporte número uno. Ahora los niños tienes numerosas opciones” opinó.
Martínez perteneció al escuadrón invicto y campeón de la Serie del Caribe de 1995 que incluía a los estelares Roberto Alomar, Juan ‘Igor’ González, Bernie Williams, Carlos Delgado, Rubén Sierra, entre otros.