El sátiro convicto Julio Rosario Morales confesó sin remordimiento como había interceptado el martes de la semana pasada a la vendedora de seguros Lymarie Rosado Rueda, a la que ultrajó y después asesinó estrangulándola.
El hombre había conocido a la vendedora de seguros y le pidió que pasara por su hogar para comprarle una póliza. La joven acudió a la cita sin saber que el potencial cliente había planeado atacarla sexualmente para después matarla.
Tras confesarle al agente José Otero Soto, de la División de Homicidios, llevó a los agentes del CIC de Bayamón hasta un paraje en el sector Monte Llanos, en el barrio Nuevo, donde en horas de la tarde fue hallado el cadáver de la joven en estado de descomposición.
Aunque los agentes tenían a varias personas de interés en la pesquisa, el pasado fin de semana se recibieron informaciones sobre su identidad, tras diseminarse fotografías del hombre de tez negra. Este fue captado por cámaras de seguridad el martes de la semana pasada, cuando abandonó el Hyundai Génesis, modelo del 2010, color negro, propiedad de Rosado Rueda, en el estacionamiento del Cantón Mall en Bayamón .
La mayoría de esas informaciones fueron dadas por empleados del Departamento de Vivienda del Municipio de Bayamón, donde Rosario Morales trabajaba como conserje. El alcalde Ramón Luis Rivera fue informado por los empleados de que sospechaban que el hombre en la fotografía era Rosario Morales, y también se comunicó con las autoridades.
El lunes Rosario Morales fue citado al CIC de Bayamón, donde dijo que el 23 de octubre no fue a trabajar porque estaba reparando un auto, coartada que se cayó. El martes al ser interrogado confesó.
Ya para ese momento, los agentes sabían que Rosario Morales estaba en la lista de ofensores sexuales. El hombre de 46 años de edad fue acusado el 8 de diciembre del 1987 por haber violado y sodomizado a una menor, delitos por los que se le impuso una pena de 28 años de cárcel, 20 de ellos por la violación y 8 por la sodomía. Cumplió 14 años de cárcel.
El superintendente asociado, José Luis Rivera, agradeció la cooperación del Municipio de Bayamón en este caso al proveer las grabaciones y por la información dada sobre el sospechoso. No quiso abundar en las razones por las que el Municipio lo empleó, aunque señaló que algunos ofensores sexuales no se “curan”, pero este ya había cumplido cárcel y hay que respetar las opciones de rehabilitación.
Según el Registro de Ofensores Sexuales, para septiembre del 2009 el asesino confeso vivía en la urbanización Lagos de Plata, en Toa Baja; para abril del 2011 se había mudado al residencial Manuel Martorell y a la fecha de los hechos tenía como domicilio una vivienda en el bloque 50, calle 25, de la urbanización Santa Rosa.
El capitán Rafael Rosa Córdova, director del CIC de Bayamón, dirigió las labores investigativas.
Fiscales de la Unidad Especializada en Violencia Doméstica, Delitos Sexuales y Maltrato de Menores levantaban anoche el expediente para la correspondiente radicación de cargos.
Reacciona el alcalde
De otra parte, el alcalde Ramón Luis Rivera informó que separó de sus funciones, efectivo de inmediato, a Rosario Morales. El alcalde destacó la colaboración de empleados del Municipio en el esclarecimiento de este caso. Según un comunicado de prensa emitido en la tarde de ayer, dijo que a raíz de la difusión de vídeos, tomados por las cámaras de vigilancia electrónica, empleados municipales alertaron sobre el parecido del individuo que aparecía en el vídeo y Rosario Morales, información que le fue suministrada el mismo viernes en la noche a la Policía.