Cuando Valerie Bosch Batista estudiaba Mercadeo en la Universidad de Puerto Rico, en Bayamón, preparó un plan para establecer un negocio pequeño. Tenía claro hacia dónde encaminaría su inquietud empresarial, después de graduarse.
Transcurrieron casi ocho años para alcanzar la meta que había visualizado desde su alma máter. Hace cuatro meses estableció en la calle Loíza, en Santurce, Len.T.juela vintage, donde vende ropa y accesorios alusivos a los años 50 y 90, para niños, mujeres y hombres.
“Siempre había querido tener una tienda, pero por alguna razón u otra nunca me había lanzado a la aventura. Yo compraba mucho ‘vintage’ en Puerto Rico y, realmente, aquí es bastante caro. El que encendió el motor para montar la tienda fue mi novio Bryant Hussman”, dijo Bosch Batista.
Como siempre le había atraído la moda de esas décadas y el estilo de su abuela, decidió adquirir mercancía de las décadas 50, 60, 70, 80 y 90. “Pienso que en otra vida nací en los años 30. Me encantaba ponerme cosas de mi abuelita; me ponía los zapatos de mi mamá. Pienso que la gente era bien elegante. Esa elegancia de antes me atrae mucho”.
Tan pronto el cliente o la clienta entra a Len.T.juela se remontará a esa época porque justo a la entrada hay un nacimiento en metal, una cámara fotográfica, una vitrola y discos antiguos. Al entrar al área de ventas, observará blusas, trajes, pantalones, correas, cinturones, carteras, prendas, accesorios para el cabello y piezas para niños y niñas. Sus precios fluctúan entre $5 y $52, principalmente.
“ ‘Vintage’ es algo que tiene más de 25 años. No es una antigüedad. Son piezas que marcaron una época particular, tendencias en una temporada. Todavía se siguen utilizando y se pueden combinar con cosas nuevas de ayer y de hoy. Son hechas en telas únicas que la durabilidad es increíble”, dijo Bosch Batista.
Inició su pequeño negocio con $5,000 que había ahorrado para arreglar y decorar el espacio alquilado, y comprar la mercancía. Fue reuniendo productos ‘vintage’ que adquirió en Arizona, Nueva York, Filadelfia y Miami en Florida, además de adquirir accesorios y artículos de artistas locales.
“La idea de la tienda era tener un lugar donde la gente pudiera comprar cosas ‘vintage’ a costos accesibles. Cuando llegan los clientes siempre tenemos té. Tratamos de que el espacio sea bien acogedor para que la gente se sienta a gusto y darle un servicio personalizado”, expresó la empresaria novel, quien combina su negocio con su trabajo de gerente del Departamento Creativo de la compañía Wireless Idea.
Las redes sociales han sido su mejor aliada para promocionar la tienda. Así mismo, le ha ayudado la localización en la calle Loíza, por ser una zona comercial y muy pintoresca.
Su prima Verónica Batista atiende a la clientela durante la semana y los sábados la propietaria junto a su novio se ocupan de ella. Todos promueven el reciclaje en su tienda y el reuso de materiales. Por ejemplo, empacan las compras en bolsas de papel y utilizan papel reciclado para las tarjetas promocionales.
Bosch Batista tiene planes de expandir su tienda para vender mobiliario ‘vintage’ y habilitar un café. Se visualiza con una cadena para ubicarla en otros pueblos.
“Me ha ido súper bien. Hemos tenido una acogida muy buena. Pienso que Len.T.juela puede llegar a ser más grande de lo que es ahora mismo”, sostuvo la comerciante.
Si conoce de algún empresario o empresaria que lleve alrededor de un año con su innovador proyecto, puede escribir a [email protected]