PONCE- El juez Wilfredo Torres Carrasquillo determinó causa en los más de 420 cargos contra 10 de los integrantes de la violenta narco banda que opera el punto de drogas de la calle Méndez Vigo final, por el vicioso asesinato del jovencito Juan Carlos Vega Ruiz, que ocurrió a principios del pasado diciembre y le señaló una fianza global de $13.4 millones sin derecho al 10 %.
Torres Carrasquillo ordenó anoche que los acusados, seis de los cuales no estaban en la cárcel, fueran ingresados. Dos están fugitivos y otros dos sumariados por otros casos.
Un individuo que aparentemente participó en los hechos sirvió como testigo de cargos.
Entre los detenidos están los hermanos Leonardo (Pichu) Lizardi Muñiz, de 24 años, Jayson Rentas Muñiz, de 33 años y Reinaldo (Rey) Lizardi Muñiz, de 19 años, quienes se alegan controlaban el punto que era de su hermano Ariel de Jesús Muñiz, de 29 años, asesinado en la tarde del 25 de noviembre en su hogar en la urbanización Valle Verde.
A estos y a sus compinches Mariano Maldonado Muñiz, de 24 años; José (Maestro Limpio) Rinaldi Vélez. De 33 años; Omar Sotomayor Sepúlveda, de 27 años; Jorge (Mono) Rivera Rivera, de 28 años; José A. Villodas Chamorro, de 32 años; Carlos (Menguao) Cedeño Negrón, de 28 años y Elvin (Piojito) Román Díaz, de 42 años, serán acusados de asesinato en primer grado, tentativa de asesinato y 49 infracciones a cada uno por violar la Ley de Armas.
Días después del hecho en el que también resultó herido un adolescente, agentes federales tomaron custodia de Román Díaz, uno de los presuntos gatilleros y le fue ocupado un rifle de asalto.
El asesinato del joven, vecino del poblado El Tuque y estudiante de artes culinarias, provocó una gran consternación en esta ciudad y decenas de vecinos se congregaron días después en señal de protesta frente al Panteón Nacional donde reposan los restos del prócer Román Baldorioty de Castro, en la calle Torres, cerca del lugar de los hechos.
Se alega que entre los 10 hicieron cerca de 300 disparos con rifles de asalto y pistolas de forma abusiva cuando las víctimas trataban de salir en retroceso. Para esa fecha los hermanos estaban buscando vengar el asesinato de Ariel.
Las víctimas entraron a la calle Méndez Vigo final por equivocación al creer esa era la ruta para llegar a la Cruceta del cerro El Vigía. El fiscal general José B. Capó y el superintendente asociado en asuntos operacionales Reinaldo Bermúdez anunciaron los arrestos. La investigación fue realizada por el sargento Epifanio Torres, de la División de Homicidios del CIC de Ponce y el fiscal Idelfonso Torres.
El punto de la calle Méndez Vigo final ha sido por décadas uno de los más activos de la ciudad y en ocasiones ha estado bajo el control de elementos como Matojo, uno de los sicarios de la narco organización de Ángelo Millones y de oros narcohampones del Área Metropolitana.
Los arrestos provocarán que la gran cantidad de usuarios que pululan en el Norte de la ciudad busquen otros puntos cercanos, y se anticipa que habrá lucha a muerte por el control de los mismos.