Sábado 18.05.2013

Conéctate aquí

 
 

Fanatismo

“Este tema debe tratarse con mucho cuidado, tacto, y respeto ya que levanta muchas pasiones”

Suministrada.

“Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema”

- Winston Churchill

 En las pasadas semanas se ha generado el debate sobre los derechos de las personas homosexuales y el fanatismo ha brotado ‘a flor de piel’ tanto en el sector ‘gay’, como en el lado religioso.

“¡Que acepten la diversidad¡”, gritan un grupo de homosexuales. “Los homosexuales tienen que aceptar nuestra palabra, que es en nombre de Dios”, dicen por el otro lado los religiosos.

En primer lugar, ¿desde cuándo estoy obligado en esta democracia a aceptar una cosa o la otra porque lo dice fulano o fulana de tal? ¿Por qué los gay o los religiosos me lo dicen? ¿No puedo tener criterio propio? Las cosas no son a la ‘trágala’ y en este tema veo a ambos bandos tratando de ‘atosigar’ sus posiciones porque eso es lo que ellos creen y punto. Me pregunto: ¿no es la posición de los religiosos una parte de esa diversidad? ¿Y porque tengo que aceptar la posición diversa de los homosexuales y no la de los religiosos?, o a la inversa.

Ciertamente es un tema que tiene que abordarse, máxime cuando el propio presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lo trae en el discurso inaugural de su segundo mandato. También, cuando una figura como el exgobernador Pedro Rosselló cambia de posición y favorece el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Yo no tengo absoluto problema con discutir el tema. Mi problema es la palabra ‘tienen’. Yo no tengo que aceptar ninguna posición porque lo diga Pedro Julio Serrano o porque lo diga el pastor Miguel Sánchez Ávila. Yo tengo la capacidad de pensar, analizar, de estar de acuerdo con unos puntos y/o con otros.

Esto no es muy complicado, desde mi punto de vista. Hay un orden establecido -malo o bueno-; se someten las medidas para cambiarlo o quedarnos igual, unos grupos las favorecen y cabildean por su aprobación, otros las rechazan y combaten dicha aprobación. Al final, los que tienen el poder de aprobar o desaprobar emiten su voto, se cuentan los mismos y la posición que tuvo mayoría de esos votos prevalece. Así fue con el tema de la fianza. Yo favorecía la limitación, pero la posición que yo asumí no prevaleció. Sigo creyendo en esa limitación, pero no voy a estar toda mi vida hablando solo de eso, ni obligando a nadie a aceptar, a la buena o a la mala, mi posición.

Por un lado, he tenido amistades homosexuales que han llegado a faltarme el respeto con comentarios u opiniones. Por otro lado, tengo grandes amistades que también son homosexuales y jamás he tenido una queja de ellos. De igual forma, personas heterosexuales me han faltado el respeto en algún momento dado, por lo que nadie puede llegar a la conclusión de que una persona actúa de tal o cual forma porque es o no homosexual. Todos somos seres humanos con nuestras virtudes y defectos. Yo acepto a los religiosos con sus virtudes y defectos. También acepto a los homosexuales con los suyos.

No obstante, volviendo al tema principal, el fanatismo en este país es más serio de lo que uno pudiera imaginarse y así no se puede bregar… así no vamos a llegar a ningún lado. Las posiciones fanáticas de los políticos, de los religiosos, de los homosexuales y de otros sectores son una pared que impide el paso, que no deja caminar hacia adelante. Tenemos que aprender a escuchar, analizar y estar de acuerdo o en desacuerdo, respetando siempre la posición de los demás. No hay necesidad de usar epítetos despectivos y ofensivos de un lado y otro.

Después de todo, en ocasiones el que menos pensamos es el que hace el gesto, el que da el ejemplo. La pasada semana nos enteramos que el conocido transexual Cristina Hayworth vivía (o vive) en condiciones infrahumanas. ¿Quién dio la voz de alerta? Nada más y nada menos que el reverendo Jorge Rashke, uno de los seres más detestado por el sector homosexual. Mientras, otros andaban muy entretenidos faranduleando con políticos y artistas “a nombre de la lucha”. Obviamente eso le supo a… bazofia a algunos en la comunidad gay y no es para menos. Eso también pudo haber sido al revés: un Rashke necesitado y que sea un homosexual quien le ayude. Nadie sabe cuándo va a necesitar, mucho menos quién va a ser la persona que esté ahí para tender la mano.

Este tema debe tratarse con mucho cuidado, tacto, y respeto ya que levanta muchas pasiones. Nuestros hermanos homosexuales son como nuestros hermanos religiosos. Uno es tan criatura de Dios como el otro, y el derecho a la vida, la salud, así como el vivir dignamente le debe aplicar a ambos.

Deben estar preguntándose si apoyo el matrimonio entre personas del mismo sexo. Pues debo confesar que tengo sentimientos encontrados, y eso no es un pecado. Lo que no voy es a ser hipócrita diciendo “sí” para caer ‘cool’ en los sectores liberales o decir  “no” para congraciarme con el sector religioso. A ninguno le debo nada.

 

Ver más en Política

Comentarios

Ver Comentarios
NOTICIAS MÁS COMPARTIDAS

Decepcionados con el desempeño de Carmen Yulín

Encuesta coloca a alcaldesa de San Juan desfavorecida
607
Leer más

Se pierden 16 mil empleos desde enero

La caída supone 3,000 empleos menos con respecto al año pasado.
447
Leer más
Los hombres fallecidos en la masacre perdieron la vida tras recibir múltip...
Obama ha estado promoviendo esas prioridades en visitas recientes a Baltimo...
El hombre violó una orden de protección que pesaba en su contra.
El cantante no ha confirmado si demandará a la revista que publicó la inf...
X

Entra a tu cuenta

  • Usuario
  • Contraseña
X

Regístrate y escoje tus secciones favoritas

*Información Requerida

M    F

Con Mi Vocero podrás escojer tus secciones favoritas
y determinar cuales noticias aparecerán en la página principal.

Deseo que mi página principal de Mi VOCERO contenga las siguientes CUATRO (4) categorías
  • Politica
  • Ley y Orden
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Actualidad
  • Insólitas
  • Negocios
  • VoceroXtra
Deseo recibir mediante correo electrónico un resumen de noticias:
  • Diario
Términos y Condiciones

Este contrato describe los términos y condiciones aplicables al uso de los servicios ofrecidos por El Vocero de Puerto Rico dentro del sitio www.vocero.com. Cualquier persona (en adelante "Usuario" o en plural "Usuarios") que desee acceder y/o usar el sitio o los Servicios podrá hacerlo sujetándose a los Términos y Condiciones Generales respectivos, junto con todas las demás políticas y principios que rigen El Vocero de Puerto Rico y que son incorporados al presente por referencia.

CUALQUIER PERSONA QUE NO ACEPTE ESTOS TÉRMINOS Y CONDICIONES GENERALES, LOS CUALES TIENEN UN CARÁCTER OBLIGATORIO Y VINCULANTE, DEBERÁ ABSTENERSE DE UTILIZAR EL SITIO Y/O LOS SERVICIOS.

El Usuario debe leer, entender y aceptar todas las condiciones establecidas en los Términos y Condiciones Generales y en las Políticas de Privacidad así como en los demás documentos incorporados a los mismos por referencia, previo a su registración como Usuario de El Vocero de Puerto Rico.

Capacidad

Los Servicios sólo están disponibles para personas que tengan capacidad legal para contratar. No podrán utilizar los servicios las personas que no tengan esa capacidad, los menores de edad o Usuarios de MercadoLibre que hayan sido suspendidos temporalmente o inhabilitados definitivamente. Si estás registrando un Usuario como Empresa, debes tener capacidad para contratar a nombre de tal entidad y de obligar a la misma en los términos de este Acuerdo.

Registración

Es obligatorio completar el formulario de registración en todos sus campos con datos válidos para poder utilizar los servicios que brinda www.vocero.com. El futuro Usuario deberá completarlo con su información personal de manera exacta, precisa y verdadera y asume el compromiso de actualizar los Datos Personales conforme resulte necesario. El Vocero de Puerto Rico podrá utilizar diversos medios para identificar a sus Usuarios, pero El Vocero de Puerto Rico NO se responsabiliza por la certeza de los Datos Personales provistos por sus Usuarios. Los Usuarios garantizan y responden, en cualquier caso, de la veracidad, exactitud, vigencia y autenticidad de los Datos Personales ingresados.

El Usuario accederá a su cuenta personal mediante el ingreso de su nombre de usuario y clave de seguridad personal elegida. El Usuario se obliga a mantener la confidencialidad de su Clave de Seguridad. La Cuenta es personal, única e intransferible, y está prohibido que un mismo Usuario registre o posea más de una Cuenta. En caso que El Vocero de Puerto Rico detecte distintas Cuentas que contengan datos coincidentes o relacionados, podrá cancelar, suspender o inhabilitarlas. 

El Usuario será responsable por todas las operaciones efectuadas en su Cuenta, pues el acceso a la misma está restringido al ingreso y uso de su Clave de Seguridad, de conocimiento exclusivo del Usuario. El Usuario se compromete a notificar a El Vocero de Puerto Rico en forma inmediata y por medio idóneo y fehaciente, cualquier uso no autorizado de su Cuenta, así como el ingreso por terceros no autorizados a la misma. Se aclara que está prohibida la venta, cesión o transferencia de la Cuenta (incluyendo la reputación y calificaciones) bajo ningún título.

El Vocero de Puerto Rico se reserva el derecho de rechazar cualquier solicitud de registración o de cancelar una registración previamente aceptada, sin que esté obligado a comunicar o exponer las razones de su decisión y sin que ello genere algún derecho a indemnización o resarcimiento.

Modificaciones del Acuerdo

El Vocero de Puerto Rico podrá modificar los Términos y Condiciones Generales en cualquier momento haciendo públicos en el Sitio los términos modificados. Todos los términos modificados entrarán en vigor a los 10 (diez) días de su publicación. Dentro de los 5 (cinco) días siguientes a la publicación de las modificaciones introducidas, el Usuario deberá comunicar por e-mail si no acepta las mismas; en ese caso quedará disuelto el vínculo contractual y será inhabilitado como Usuario siempre que no tenga deudas pendientes. Vencido este plazo, se considerará que el Usuario acepta los nuevos términos y el contrato continuará vinculando a ambas partes.

Privacidad de la Información

Para utilizar los Servicios ofrecidos por El Vocero de Puerto Rico, los Usuarios deberán facilitar determinados datos de carácter personal. Su información personal se procesa y almacena en servidores o medios magnéticos que mantienen altos estándares de seguridad y protección tanto física como tecnológica.

Sanciones. Suspensión de operaciones

Sin perjuicio de otras medidas, El Vocero de Puerto Rico podrá advertir, suspender en forma temporal o inhabilitar definitivamente la Cuenta de un Usuario o una publicación,  aplicar una sanción que impacte negativamente en la reputación de un Usuario, iniciar las acciones que estime pertinentes y/o suspender la prestación de sus Servicios si (a) se quebrantara alguna ley, o cualquiera de las estipulaciones de los Términos y Condiciones Generales y demás políticas de El Vocero de Puerto Rico.

Fallas en el sistema

El Vocero de Puerto Rico no se responsabiliza por cualquier daño, perjuicio o pérdida al Usuario causados por fallas en el sistema, en el servidor o en Internet. El Vocero de Puerto Rico tampoco será responsable por cualquier virus que pudiera infectar el equipo del Usuario como consecuencia del acceso, uso o examen de su sitio web o a raíz de cualquier transferencia de datos, archivos, imágenes, textos, o audio contenidos en el mismo. Los Usuarios NO podrán imputarle responsabilidad alguna ni exigir pago por lucro cesante, en virtud de perjuicios resultantes de dificultades técnicas o fallas en los sistemas o en Internet. El Vocero de Puerto Rico no garantiza el acceso y uso continuado o ininterrumpido de su sitio. El sistema puede eventualmente no estar disponible debido a dificultades técnicas o fallas de Internet, o por cualquier otra circunstancia ajena a El Vocero de Puerto Rico; en tales casos se procurará restablecerlo con la mayor celeridad posible sin que por ello pueda imputársele algún tipo de responsabilidad. El Vocero de Puerto Rico no será responsable por ningún error u omisión contenidos en su sitio web.

Propiedad intelectual

Los contenidos de las pantallas relativas a los servicios de El Vocero de Puerto Rico como así también los programas, bases de datos, redes, archivos que permiten al Usuario acceder y usar su Cuenta, son de propiedad de El Vocero de Puerto Rico y están protegidas por las leyes y los tratados internacionales de derecho de autor, marcas, patentes, modelos y diseños industriales. El uso indebido y la reproducción total o parcial de dichos contenidos quedan prohibidos, salvo autorización expresa y por escrito de El Vocero de Puerto Rico. El Sitio puede contener enlaces a otros sitios web (incluyendo los sitios pertenecientes al Programa MercadoSocios) lo cual no indica que sean propiedad u operados por El Vocero de Puerto Rico. En virtud que El Vocero de Puerto Rico no tiene control sobre tales sitios, NO será responsable por los contenidos, materiales, acciones y/o servicios prestados por los mismos, ni por daños o pérdidas ocasionadas por la utilización de los mismos, sean causadas directa o indirectamente. La presencia de enlaces a otros sitios web no implica una sociedad, relación, aprobación, respaldo El Vocero de Puerto Rico a dichos sitios y sus contenidos.

Indemnización

El Usuario indemnizará y mantendrá indemne a El Vocero de Puerto Rico, sus filiales, empresas controladas y/o controlantes, directivos, administradores, representantes y empleados, por cualquier reclamo o demanda de otros Usuarios o terceros por sus actividades en el Sitio o por su incumplimiento los Términos y Condiciones Generales y demás Políticas que se entienden incorporadas al presente o por la violación de cualesquiera leyes o derechos de terceros, incluyendo los honorarios de abogados en una cantidad razonable.

Domicilio

Se fija como domicilio de El Vocero de Puerto Rico la Avenida Constitución 206, San Juan PR 00901. 


Acepto los términos y condiciones del uso de vocero.com y mi vocero.
  • No