Por: Zulma N. Rivera
INS
Por segundo año consecutivo, Sulinez Morales Ruiz logró la hazaña de ser la primera cliente en la fila para tener acceso a las ofertas de la venta del madrugador en la tienda Walmart de Hatillo.
La joven llegó a las 6:30 de la tarde del jueves a la puerta de la megatienda, después de compartir con su familia el día de Acción de Gracias. Media hora antes había partido de su casa en Camuy con la esperanza de no hacer mucha fila en la tienda ubicada en el centro comercial Plaza del Norte.
“El año pasado llegué a las 4:00 de la tarde para hacer un buen turno. Este año llegué dos horas más tarde y no pensé que iba a ser la primera”, dijo Morales a la agencia Inter News Service (INS).
“Este año vengo con más cuidado. Voy en busca de un televisor y un Play Station3. El año pasado por correr choqué con la puerta de cristal de la tienda”, relató la madrugadora.
Por otro lado, la tensión imperó poco antes de la medianoche, cuando algunos ciudadanos intentaron “colarse en la fila” de Walmart, según alegó Noel Cordero Cordero.
“La gente se está colando. Están brincando por los tubos y los guardias de seguridad no están organizados. Es la primera vez que vengo y no vuelvo más”, dijo molesto Cordero.
A eso de las 11:35 de la noche del jueves, cuando Cordero Cordero hizo su alegación a Inter News Service, unas 4,000 personas se congregaban en el estacionamiento del centro comercial Plaza del Norte, principalmente cerca a la entrada de la tienda Walmart.
El estimado de la cantidad de visitantes fue hecho por un locutor que animaba a los presentes minutos antes de la apertura de la megatienda, que creó filas especiales para impedidos y mujeres embarazadas, además colocó barandas de metal y baños portátiles a las afueras del comercio para dar mejor servicio a su clientela.
Walmart, cuyos empleados en Estados Unidos decretaron un paro, difundía por altoparlantes las reglas especiales de la venta del madrugador para orientar a la gente y facilitar sus operaciones desde la madrugada del 23 de noviembre, cuando inicio sus especiales navideños.
Frente a la juguetería Toys R Us, en Hatillo, otra gran fila de unas 300 personas crecía rápido a las 11:00 de la noche del jueves y en ese lugar era marcada la vigilancia de la Policía, así como de guardias privados.
Xiomara Jiménez y Lilliam Rosario, residentes de Quebradillas, eran las primeras en la fila para entrar a la juguetería y confesaron a la agencia INS que llegaron a las 4:00 de la tarde del jueves para poder comprar equipo electrónico que estaría en oferta especial.
José Juan López, vecino de la urbanización Jardines de Garrochales en Hatillo, llegó a las 4:30 de la tarde a Toys R Us y sería el segundo cliente en entrar para poder beneficiarse de las ofertas de la venta del madrugador.
Media hora antes de la apertura de la tienda de juguetes, varios empleados repartieron boletos a las personas que comprarían equipo electrónico y les explicaban que así podían pasar directamente a pagar la mercancía, lo que les facilitaría el proceso de compra.
Mientras la mayoría de la gente se concentraba en tener acceso a las tiendas, un grupo religioso realizó un culto con cánticos de alabanzas. A solo 20 minutos de la apertura de la tienda Walmart de Hatillo el grupo entonó melodías navideñas alusivas al nacimiento del Niño Jesús.
A menos de una cuadra, justo en la marginal de acceso al centro comercial Plaza del Norte, decenas se divertían en un pub donde algunos participaban en un kareoke entre tragos y algarabía.