LAS VEGAS, Nevada – Los fanáticos le han levantado la mano en las bancas de apuestas. Pero ahora le toca al propio Juan Manuel Márquez hacer que sobre el ring, eso mismo suceda. Esta será su última oportunidad.
El ídolo mexicano buscará el sábado a toda costa ir tras una incuestionable y anhelada victoria frente al filipino Manny Pacquiao quien ya empató con él en una ocasión, y se alzó con dos cerrados triunfos, el último de estos por decisión mayoritaria en el 2011.
Márquez y Pacquiao, que vienen enfrentándose desde el 2004, disputarán el cinturón del ‘Mejor Boxeador de la Década’, una corona confeccionada con diamantes y otras piedras preciosas, que pocas veces a puesto en juego la Organización Mundial de Boxeo (OMB).
El alias ‘Dinamita’ no solo tiene otro duro reto ante Pacquiao, sino que también tendrá que buscar la forma de convencer a trio de jueces que en las últimas dos ocasiones no lo han visto vencer al ‘Pac Man’.
“Lo que me motiva a subirme a este cuarto combate es que quiero que me levanten la mano y que los jueces califique correctamente lo que vean allá arriba del ring”, dijo Márquez.
Hace un año Márquez sufrió un segundo duro revés ante Pacquiao cuando dos de los jueces vieron ganar al también congresista filipino en una cerrada contienda.
La derrota encolerizó al mexicano quien hasta el día de hoy ha dicho abiertamente que respeta a Pacquiao pero que no puede mantener una relación amistosa con el peleador.
“Yo soy un deportista que como profesional lo respeto, pero arriba del ring se acaba el respeto. Nosotros, después de los tres combates que hemos tenido, siendo que una amistad es una cosa muy difícil de sostener”, sostuvo.
Márquez, de 39 años, y Pacquiao, de 34, dejarán su marca en la historia con cuatro grandes guerras.
Y aunque éste feudo ya luce un tanto exagerado para algunos, para otros sigue siendo una buena atracción. Hoy el propio promotor Bob Arum anunció la venta total de los 16 mil boletos disponibles para el choque que tendrá lugar una vez más en el MGM Grand Arena, lo que significa en cierta medida que también eso irá en beneficio a la gran bolsa que se espera gane el filipino y que podría superar los $25 millones.
“A todos mis oponentes los trato como amigos y hermanos. Ese es su problema si él no quiere hacer lo mismo”, dijo Pacquiao ante las expresiones de Márquez. “Yo tengo un compromiso con Dios, y por eso veo las cosas de esa manera”.
Pacquiao ve esta cuarta pelea como una oportunidad a la que ha accedido para que Márquez demuestre si en realidad es un vencedor.
“Quiero darle la oportunidad para que él pueda probar algo. Somos dos peleadores muy similares en nuestros estilos. Y no creo que haya mucho que cambiar. El es un tipo valiente”, indicó.
Hoy Márquez y Pacquiao marcaron igual peso sobre la balanza durante la ceremonia de pesaje ante cerca de seis mil fanáticos de ambos bandos. Márquez hizo 143 libras y Pacquiao marcó 147.
Las similitudes entre los dos púgiles hace muy difícil un vaticinio. Incluso, mientras algunos dicen que cualquier de ambos podría poner fin al encuentro por la vía del sueño, otros piensan lo contrario. Ambos son veloces y grandes contragolpeadores.
“Juan Manuel no puede noquear a Pacquiao. No lo ha hecho en las veces anteriores, mucho menos lo hará ahora”, comentó el entrenador del mexicano, el veterano Ignacio ‘Nacho’ Beristein.
“Si noquea a Pacquiao le regalo mi porcentaje para esta pelea”, agregó.
Márquez tiene marca de 54-6-1 y 39 nocáuts, mientras que Pacquiao tiene foja de 54-4-2 y 38 anestesiados.
El combate será transmitido a través de HBO Pay Per View.
La pelea coestelar será entre el campeón súperpluma de la Asociación Mundial de Boxeo, el cubano Yuriorkis Gamboa y el filipino Miachael Farenas. Ambos marcaron 130 libras en la ceremonia de pesaje.