Sábado 18.05.2013

Conéctate aquí

 
 

La América políglota

“El oscurantismo del movimiento English Only quiere cambiar la realidad social y cultural de Estados Unidos”

Foto AP

One Saturday morning of 2005, traveling from South Station in Boston to Davis Square in Somerville on the way to shabbat services at Havurat Shalom, I noted in my commonplace book all the languages I encountered along the way, plus a number of other evocations of American multilingualism. The rst part of the trip was in a subway car; there I noted the familiar English/Spanish bilingualism of the transit authority notices – for example, ‘Passenger emergency intercom unit at end of car/Sistema de intercomunicación para pasajeros en caso de emergencia situado al extremo del tren’; an advertisement for ‘guaranteed Swahili’; a similar advertisement for TOEFL courses; a man to my left reading a newspaper in a language that looked to me like Chinese; two men across from me conducting a conversation in Amharic (not a language I recognize, but as one of them left the car I asked him, in English, what language he had been speaking). I was making my own contribution to this multilingual scene, too, in that when I wasn’t looking around or writing something down I was reading Goethe’s Die Wahlverwandtschaften”.

Las palabras de epígrafe es la experiencia que el académico Lawrence Alan Rosenwald, profesor de literatura americana, ha tenido y que podemos observar en su libro, Multilingual America: language and the making of american literature. Su tesis es que la realidad sociológica de Estados Unidos, en los tiempos de ahora, es una síntesis cultural y lingüística de lo que es el mundo entero. Rosenwald investiga como los escritores americanos, tanto en inglés como en otros idiomas: Sí. Hay literatura americana en otros idiomas. Los Nativos Americanos, los hispanos, asiáticos-, han narrado los encuentros que, a través de la historia, se han dado entre los diversos grupos que tienen vernáculos distintos y viven en toda la Nación.

Históricamente, Estados Unidos es un país donde diversas culturas del planeta convergen y se manifiestan libremente conservando su autoctonía cultural y, a su vez, fortaleciéndose en el contacto con otras culturas. Igualmente pasa con el idioma. No solo es evidente el multiculturalismo en los Estados Unidos, el multilingüismo colea con voz y fuerza propias e influye decisivamente en el estado de derecho americano: el derecho de un acusado en Corte de que el estado le provea un intérprete es de estirpe constitucional. Igual pasa con las papeletas de votación y con documentos de identidad o de otra especie que expidan los gobiernos estatales y locales, además del Gobierno federal.

“No tengo que salir de mi país para conocer el mundo”, me dijo una vez un americano en Miami. Y es que la cantidad de dialectos –autóctonos o extranjeros– que se hablan en Estados Unidos es, prácticamente, inconmensurable. De igual manera es la cantidad de idiomas. Por lo menos, cada región del mundo está representada lingüísticamente en Estados Unidos. Culturalmente también.

Bajo el conocido lema en latín ‘E Pluribus Unum’ (De muchos Uno) Estados Unidos se ha desarrollado en la última centuria como un país diverso culturalmente (Véase Geoffrey Fox, Hispanic Nation: culture, politics and the constructing of identity) y como un país de inmigrantes desde los comienzos fundacionales de la Nación. (Véase Sanford J. Ungar, Fresh Blood: the new American inmigrants). Toda esa realidad se alimenta de la misma Constitución.

La diversidad cultural de Estados Unidos ha sido validada por la realidad constitucional de la Nación, directa o indirectamente. Texas v. Johnson, caso que decide el Tribunal Supremo de Estados Unidos, resuelve que la quema de la bandera está protegida por la Primera Enmienda. Bajo esa decisión también se amparan el idioma y la cultura. ¿En qué idioma puedo hablar en la calle, en mi casa o en el parque si la bandera del país donde vivo puede ser quemada como un medio de expresión pública? Esa es la esencia constitucional de Estados Unidos que fortalece, aún más, la realidad sociológica y cultural de nuestra Nación.

El oscurantismo del movimiento English Only quiere cambiar la realidad social y cultural de Estados Unidos a través de legislación, sea estatal o congresional. Su fracaso es evidente. Las leyes no cambian la expresión espontánea en las calles. Menos la realidad cultural, que nace en el inconsciente colectivo antes de salir a la superficie social y manifestarse expresamente. Mientras el English Only eructa racismo, las minorías se arropan con la Primera Enmienda. En qué idioma hablar es una decisión individual e íntima. Y por eso, yo hablo en español.

Comentarios a: [email protected]

Ver más en Política

Comentarios

Ver Comentarios
NOTICIAS MÁS COMPARTIDAS

Decepcionados con el desempeño de Carmen Yulín

Encuesta coloca a alcaldesa de San Juan desfavorecida
607
Leer más

Se pierden 16 mil empleos desde enero

La caída supone 3,000 empleos menos con respecto al año pasado.
447
Leer más
Cientos de personas marcharon hoy desde La Fortaleza hasta el Tribunal Supr...
El legislador comentó que el proyecto “lleva cuatro años estancado”.
Debido al estado en que quedó la estructura
Pudieran jugar sin George Hill para el sexto partido de su serie contra los...
El portal E! Online confirmó la noticia.
X

Entra a tu cuenta

  • Usuario
  • Contraseña
X

Regístrate y escoje tus secciones favoritas

*Información Requerida

M    F

Con Mi Vocero podrás escojer tus secciones favoritas
y determinar cuales noticias aparecerán en la página principal.

Deseo que mi página principal de Mi VOCERO contenga las siguientes CUATRO (4) categorías
  • Politica
  • Ley y Orden
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Actualidad
  • Insólitas
  • Negocios
  • VoceroXtra
Deseo recibir mediante correo electrónico un resumen de noticias:
  • Diario
Términos y Condiciones

Este contrato describe los términos y condiciones aplicables al uso de los servicios ofrecidos por El Vocero de Puerto Rico dentro del sitio www.vocero.com. Cualquier persona (en adelante "Usuario" o en plural "Usuarios") que desee acceder y/o usar el sitio o los Servicios podrá hacerlo sujetándose a los Términos y Condiciones Generales respectivos, junto con todas las demás políticas y principios que rigen El Vocero de Puerto Rico y que son incorporados al presente por referencia.

CUALQUIER PERSONA QUE NO ACEPTE ESTOS TÉRMINOS Y CONDICIONES GENERALES, LOS CUALES TIENEN UN CARÁCTER OBLIGATORIO Y VINCULANTE, DEBERÁ ABSTENERSE DE UTILIZAR EL SITIO Y/O LOS SERVICIOS.

El Usuario debe leer, entender y aceptar todas las condiciones establecidas en los Términos y Condiciones Generales y en las Políticas de Privacidad así como en los demás documentos incorporados a los mismos por referencia, previo a su registración como Usuario de El Vocero de Puerto Rico.

Capacidad

Los Servicios sólo están disponibles para personas que tengan capacidad legal para contratar. No podrán utilizar los servicios las personas que no tengan esa capacidad, los menores de edad o Usuarios de MercadoLibre que hayan sido suspendidos temporalmente o inhabilitados definitivamente. Si estás registrando un Usuario como Empresa, debes tener capacidad para contratar a nombre de tal entidad y de obligar a la misma en los términos de este Acuerdo.

Registración

Es obligatorio completar el formulario de registración en todos sus campos con datos válidos para poder utilizar los servicios que brinda www.vocero.com. El futuro Usuario deberá completarlo con su información personal de manera exacta, precisa y verdadera y asume el compromiso de actualizar los Datos Personales conforme resulte necesario. El Vocero de Puerto Rico podrá utilizar diversos medios para identificar a sus Usuarios, pero El Vocero de Puerto Rico NO se responsabiliza por la certeza de los Datos Personales provistos por sus Usuarios. Los Usuarios garantizan y responden, en cualquier caso, de la veracidad, exactitud, vigencia y autenticidad de los Datos Personales ingresados.

El Usuario accederá a su cuenta personal mediante el ingreso de su nombre de usuario y clave de seguridad personal elegida. El Usuario se obliga a mantener la confidencialidad de su Clave de Seguridad. La Cuenta es personal, única e intransferible, y está prohibido que un mismo Usuario registre o posea más de una Cuenta. En caso que El Vocero de Puerto Rico detecte distintas Cuentas que contengan datos coincidentes o relacionados, podrá cancelar, suspender o inhabilitarlas. 

El Usuario será responsable por todas las operaciones efectuadas en su Cuenta, pues el acceso a la misma está restringido al ingreso y uso de su Clave de Seguridad, de conocimiento exclusivo del Usuario. El Usuario se compromete a notificar a El Vocero de Puerto Rico en forma inmediata y por medio idóneo y fehaciente, cualquier uso no autorizado de su Cuenta, así como el ingreso por terceros no autorizados a la misma. Se aclara que está prohibida la venta, cesión o transferencia de la Cuenta (incluyendo la reputación y calificaciones) bajo ningún título.

El Vocero de Puerto Rico se reserva el derecho de rechazar cualquier solicitud de registración o de cancelar una registración previamente aceptada, sin que esté obligado a comunicar o exponer las razones de su decisión y sin que ello genere algún derecho a indemnización o resarcimiento.

Modificaciones del Acuerdo

El Vocero de Puerto Rico podrá modificar los Términos y Condiciones Generales en cualquier momento haciendo públicos en el Sitio los términos modificados. Todos los términos modificados entrarán en vigor a los 10 (diez) días de su publicación. Dentro de los 5 (cinco) días siguientes a la publicación de las modificaciones introducidas, el Usuario deberá comunicar por e-mail si no acepta las mismas; en ese caso quedará disuelto el vínculo contractual y será inhabilitado como Usuario siempre que no tenga deudas pendientes. Vencido este plazo, se considerará que el Usuario acepta los nuevos términos y el contrato continuará vinculando a ambas partes.

Privacidad de la Información

Para utilizar los Servicios ofrecidos por El Vocero de Puerto Rico, los Usuarios deberán facilitar determinados datos de carácter personal. Su información personal se procesa y almacena en servidores o medios magnéticos que mantienen altos estándares de seguridad y protección tanto física como tecnológica.

Sanciones. Suspensión de operaciones

Sin perjuicio de otras medidas, El Vocero de Puerto Rico podrá advertir, suspender en forma temporal o inhabilitar definitivamente la Cuenta de un Usuario o una publicación,  aplicar una sanción que impacte negativamente en la reputación de un Usuario, iniciar las acciones que estime pertinentes y/o suspender la prestación de sus Servicios si (a) se quebrantara alguna ley, o cualquiera de las estipulaciones de los Términos y Condiciones Generales y demás políticas de El Vocero de Puerto Rico.

Fallas en el sistema

El Vocero de Puerto Rico no se responsabiliza por cualquier daño, perjuicio o pérdida al Usuario causados por fallas en el sistema, en el servidor o en Internet. El Vocero de Puerto Rico tampoco será responsable por cualquier virus que pudiera infectar el equipo del Usuario como consecuencia del acceso, uso o examen de su sitio web o a raíz de cualquier transferencia de datos, archivos, imágenes, textos, o audio contenidos en el mismo. Los Usuarios NO podrán imputarle responsabilidad alguna ni exigir pago por lucro cesante, en virtud de perjuicios resultantes de dificultades técnicas o fallas en los sistemas o en Internet. El Vocero de Puerto Rico no garantiza el acceso y uso continuado o ininterrumpido de su sitio. El sistema puede eventualmente no estar disponible debido a dificultades técnicas o fallas de Internet, o por cualquier otra circunstancia ajena a El Vocero de Puerto Rico; en tales casos se procurará restablecerlo con la mayor celeridad posible sin que por ello pueda imputársele algún tipo de responsabilidad. El Vocero de Puerto Rico no será responsable por ningún error u omisión contenidos en su sitio web.

Propiedad intelectual

Los contenidos de las pantallas relativas a los servicios de El Vocero de Puerto Rico como así también los programas, bases de datos, redes, archivos que permiten al Usuario acceder y usar su Cuenta, son de propiedad de El Vocero de Puerto Rico y están protegidas por las leyes y los tratados internacionales de derecho de autor, marcas, patentes, modelos y diseños industriales. El uso indebido y la reproducción total o parcial de dichos contenidos quedan prohibidos, salvo autorización expresa y por escrito de El Vocero de Puerto Rico. El Sitio puede contener enlaces a otros sitios web (incluyendo los sitios pertenecientes al Programa MercadoSocios) lo cual no indica que sean propiedad u operados por El Vocero de Puerto Rico. En virtud que El Vocero de Puerto Rico no tiene control sobre tales sitios, NO será responsable por los contenidos, materiales, acciones y/o servicios prestados por los mismos, ni por daños o pérdidas ocasionadas por la utilización de los mismos, sean causadas directa o indirectamente. La presencia de enlaces a otros sitios web no implica una sociedad, relación, aprobación, respaldo El Vocero de Puerto Rico a dichos sitios y sus contenidos.

Indemnización

El Usuario indemnizará y mantendrá indemne a El Vocero de Puerto Rico, sus filiales, empresas controladas y/o controlantes, directivos, administradores, representantes y empleados, por cualquier reclamo o demanda de otros Usuarios o terceros por sus actividades en el Sitio o por su incumplimiento los Términos y Condiciones Generales y demás Políticas que se entienden incorporadas al presente o por la violación de cualesquiera leyes o derechos de terceros, incluyendo los honorarios de abogados en una cantidad razonable.

Domicilio

Se fija como domicilio de El Vocero de Puerto Rico la Avenida Constitución 206, San Juan PR 00901. 


Acepto los términos y condiciones del uso de vocero.com y mi vocero.
  • No