Miércoles 22.05.2013

Conéctate aquí

 
 

La violencia que sería la independencia III

“La más grande violencia que puede hacerse contra un pueblo, es separarlo, dividirlo por su posición geográfica, por su nivel de vida y por sus aspiraciones posibles”. Parte 26 de ‘La Nueva Escuelita Estadista’

Completo hoy con esta columna este ciclo en que he planteado la violencia que conllevaría el independizarnos. Sería nuestra ruina, como demostré en mis columnas anteriores. Sería exponer nuestra sociedad a perder viabilidad económica y social, y, en el peor de los casos, caer presa de gangas que hicieran de Puerto Rico su narcoestado.

Pero la violencia del separatismo-independentista nos impactaría aun más, en el mismo centro de nuestro ser. La meta central del separatismo es rasgar la madeja de relaciones no solo políticas sino legales, jurídicas, económicas, financieras, educativas, culturales, artísticas, etc. –que hemos elaborado como parte de Estados Unidos a lo largo de los pasados 114 años. Ese  período representa más de la mitad de nuestra vida con conciencia y voluntad de pueblo; período que más que ninguno otro nos ha definido como puertorriqueños: puertorriqueños modernos, reales, de carne y hueso, del siglo XXI; puertorriqueños cuyos abuelos y padres pelearon como americanos en la Segunda Guerra Mundial, Corea o Vietnam, y, algunos de ellos han ido a Irak o Afganistán; cuyos familiares, además de en la Isla, viven en Nueva York, Orlando, Chicago o Hartford; esos cuyos hijos y nietos trabajan en Nueva Jersey o Los Ángeles, estudian en Boston o Miami, o vacacionan en Disney; esos que se alegran de tener un pasaporte americano para poder viajar a cualquier parte del mundo sin que el país que los reciba tema que pudieran quedarse allí como refugiados políticos o económicos; esos que ven películas en español o inglés por cable y “se pasan pegaos” del Internet para visitar portales y hacer compras con Pay Pal; esos que ambicionan que sus hijos, después de estudiar aquí puedan continuar sus estudios en alguna universidades del continente y que logren una beca o ayuda de programas federales. Eso y más somos; eso y más queremos para nosotros y nuestros hijos.

Lejos estamos del arquetípico jíbaro de la mitología nacionalista-insularista.  Hoy, ser puertorriqueño tiene dimensión continental. Nos hemos definido por más de un siglo como parte de la comunidad americana. Nuestra integración, ya inextricable, aunque aún imperfecta, está asentada en esa historia y en nuestra voluntad de perfeccionarla en aras de una verdadera unión permanente.

Por todo lo anterior, es difícil concebir que haya aquí quienes aún esposen sentimientos independentistas basados en retrógradas teorías del Siglo XIX sin darse cuenta que hoy el separatismo en Puerto Rico sería violencia: violencia contra nosotros mismos, contra lo que somos, contra nuestros sueños y aspiraciones, contra ese mundo real y ese universo de aspiraciones que hemos construido, junto al resto de los americanos, para nosotros y nuestra descendencia

Es violencia, además, contra la unidad de la comunidad puertorriqueña. Es separarnos de nuestros familiares y parientes que hoy viven en el continente.  La independencia sería la ruptura fundamental de la comunidad puertorriqueña entre los que vivan en la Isla y los que vivan en alguna otra parte de Estados Unidos. Piénselo, sería su separación de sus padres, hermanos, hijos, nietos, tíos, sobrinos interponiéndonos puestos de inmigración y aduanas, requiriéndonos pasaportes y visas para ir a visitarlos; o para ir a estudiar; o recibir tratamiento médico; y hasta para ¡ir a ver el Pato Donald!

En la condición actual, los puertorriqueños que viven en los estados tienen, en promedio, unos ingresos, un nivel de vida y un horizonte de posibilidades de vida superior y a los que vivimos en la Isla. Eso es un hecho. Esto se debe simplemente a que vivir en un estado les provee las oportunidades para lograr con su esfuerzo un progreso personal y familiar al que acá no podemos aspirar.  La estadidad nos permitiría aspirar a lo mismo que cualquier ciudadano en otro estado. El separatismo, en cambio, haría peor y permanente las limitaciones que tenemos en este momento. El triunfo del separatismo, en fin, separaría más que nada al propio pueblo puertorriqueño dividiéndonos en dos clases: los que viven en los estados que tendrán las mejores oportunidades y los que quedemos atrapados en la república neocolonial que veremos recortadas drásticamente nuestras oportunidades y nuestro horizonte de aspiraciones.

Los puertorriqueños hemos sido testigos de los efectos trágicos que tal separación ha tenido sobre el pueblo cubano. Con ellos hemos aprendido que, excepción hecha del genocidio, la más grande violencia que puede hacerse contra un pueblo, es separarlo, dividirlo por su posición geográfica, por su nivel de vida y por sus aspiraciones posibles. Los puertorriqueños hemos reflexionado y sabemos que no queremos pasar el calvario que han vivido los cubanos. Ese calvario es la violencia que sería la independencia.

Envíe sus comentarios a: [email protected]

Ver más en Política

Comentarios

Ver Comentarios
NOTICIAS MÁS COMPARTIDAS

Viste ‘ridícula’ a su hijastra para que aprenda una lección

La pequeña se burlaba de compañeros que no lucían ropa de marca.
526
Leer más

Asegura que Pedro Julio Serrano fue quien lo acosó

Legislador reacciona a señalamientos de Pedro Julio Serrano
516
Leer más

Pedro Julio Serrano denuncia que fue insultado por representante

Cuando intentaba hablarle del proyecto 238
482
Leer más
Se reportaron quebradas fuera de su cauce en la urbanización Cupey y la ur...
El fiscal Alberto Valcárcel Ruiz dirige la división del Departamento de J...
La víctima falleció en el acto.
Protestarán contra el presidente de la Federación por haber permitido des...
La vocalista se sometió a unas pruebas para detectar si padece de cáncer.
X

Entra a tu cuenta

  • Usuario
  • Contraseña
X

Regístrate y escoje tus secciones favoritas

*Información Requerida

M    F

Con Mi Vocero podrás escojer tus secciones favoritas
y determinar cuales noticias aparecerán en la página principal.

Deseo que mi página principal de Mi VOCERO contenga las siguientes CUATRO (4) categorías
  • Politica
  • Ley y Orden
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Actualidad
  • Insólitas
  • Negocios
  • VoceroXtra
Deseo recibir mediante correo electrónico un resumen de noticias:
  • Diario
Términos y Condiciones

Este contrato describe los términos y condiciones aplicables al uso de los servicios ofrecidos por El Vocero de Puerto Rico dentro del sitio www.vocero.com. Cualquier persona (en adelante "Usuario" o en plural "Usuarios") que desee acceder y/o usar el sitio o los Servicios podrá hacerlo sujetándose a los Términos y Condiciones Generales respectivos, junto con todas las demás políticas y principios que rigen El Vocero de Puerto Rico y que son incorporados al presente por referencia.

CUALQUIER PERSONA QUE NO ACEPTE ESTOS TÉRMINOS Y CONDICIONES GENERALES, LOS CUALES TIENEN UN CARÁCTER OBLIGATORIO Y VINCULANTE, DEBERÁ ABSTENERSE DE UTILIZAR EL SITIO Y/O LOS SERVICIOS.

El Usuario debe leer, entender y aceptar todas las condiciones establecidas en los Términos y Condiciones Generales y en las Políticas de Privacidad así como en los demás documentos incorporados a los mismos por referencia, previo a su registración como Usuario de El Vocero de Puerto Rico.

Capacidad

Los Servicios sólo están disponibles para personas que tengan capacidad legal para contratar. No podrán utilizar los servicios las personas que no tengan esa capacidad, los menores de edad o Usuarios de MercadoLibre que hayan sido suspendidos temporalmente o inhabilitados definitivamente. Si estás registrando un Usuario como Empresa, debes tener capacidad para contratar a nombre de tal entidad y de obligar a la misma en los términos de este Acuerdo.

Registración

Es obligatorio completar el formulario de registración en todos sus campos con datos válidos para poder utilizar los servicios que brinda www.vocero.com. El futuro Usuario deberá completarlo con su información personal de manera exacta, precisa y verdadera y asume el compromiso de actualizar los Datos Personales conforme resulte necesario. El Vocero de Puerto Rico podrá utilizar diversos medios para identificar a sus Usuarios, pero El Vocero de Puerto Rico NO se responsabiliza por la certeza de los Datos Personales provistos por sus Usuarios. Los Usuarios garantizan y responden, en cualquier caso, de la veracidad, exactitud, vigencia y autenticidad de los Datos Personales ingresados.

El Usuario accederá a su cuenta personal mediante el ingreso de su nombre de usuario y clave de seguridad personal elegida. El Usuario se obliga a mantener la confidencialidad de su Clave de Seguridad. La Cuenta es personal, única e intransferible, y está prohibido que un mismo Usuario registre o posea más de una Cuenta. En caso que El Vocero de Puerto Rico detecte distintas Cuentas que contengan datos coincidentes o relacionados, podrá cancelar, suspender o inhabilitarlas. 

El Usuario será responsable por todas las operaciones efectuadas en su Cuenta, pues el acceso a la misma está restringido al ingreso y uso de su Clave de Seguridad, de conocimiento exclusivo del Usuario. El Usuario se compromete a notificar a El Vocero de Puerto Rico en forma inmediata y por medio idóneo y fehaciente, cualquier uso no autorizado de su Cuenta, así como el ingreso por terceros no autorizados a la misma. Se aclara que está prohibida la venta, cesión o transferencia de la Cuenta (incluyendo la reputación y calificaciones) bajo ningún título.

El Vocero de Puerto Rico se reserva el derecho de rechazar cualquier solicitud de registración o de cancelar una registración previamente aceptada, sin que esté obligado a comunicar o exponer las razones de su decisión y sin que ello genere algún derecho a indemnización o resarcimiento.

Modificaciones del Acuerdo

El Vocero de Puerto Rico podrá modificar los Términos y Condiciones Generales en cualquier momento haciendo públicos en el Sitio los términos modificados. Todos los términos modificados entrarán en vigor a los 10 (diez) días de su publicación. Dentro de los 5 (cinco) días siguientes a la publicación de las modificaciones introducidas, el Usuario deberá comunicar por e-mail si no acepta las mismas; en ese caso quedará disuelto el vínculo contractual y será inhabilitado como Usuario siempre que no tenga deudas pendientes. Vencido este plazo, se considerará que el Usuario acepta los nuevos términos y el contrato continuará vinculando a ambas partes.

Privacidad de la Información

Para utilizar los Servicios ofrecidos por El Vocero de Puerto Rico, los Usuarios deberán facilitar determinados datos de carácter personal. Su información personal se procesa y almacena en servidores o medios magnéticos que mantienen altos estándares de seguridad y protección tanto física como tecnológica.

Sanciones. Suspensión de operaciones

Sin perjuicio de otras medidas, El Vocero de Puerto Rico podrá advertir, suspender en forma temporal o inhabilitar definitivamente la Cuenta de un Usuario o una publicación,  aplicar una sanción que impacte negativamente en la reputación de un Usuario, iniciar las acciones que estime pertinentes y/o suspender la prestación de sus Servicios si (a) se quebrantara alguna ley, o cualquiera de las estipulaciones de los Términos y Condiciones Generales y demás políticas de El Vocero de Puerto Rico.

Fallas en el sistema

El Vocero de Puerto Rico no se responsabiliza por cualquier daño, perjuicio o pérdida al Usuario causados por fallas en el sistema, en el servidor o en Internet. El Vocero de Puerto Rico tampoco será responsable por cualquier virus que pudiera infectar el equipo del Usuario como consecuencia del acceso, uso o examen de su sitio web o a raíz de cualquier transferencia de datos, archivos, imágenes, textos, o audio contenidos en el mismo. Los Usuarios NO podrán imputarle responsabilidad alguna ni exigir pago por lucro cesante, en virtud de perjuicios resultantes de dificultades técnicas o fallas en los sistemas o en Internet. El Vocero de Puerto Rico no garantiza el acceso y uso continuado o ininterrumpido de su sitio. El sistema puede eventualmente no estar disponible debido a dificultades técnicas o fallas de Internet, o por cualquier otra circunstancia ajena a El Vocero de Puerto Rico; en tales casos se procurará restablecerlo con la mayor celeridad posible sin que por ello pueda imputársele algún tipo de responsabilidad. El Vocero de Puerto Rico no será responsable por ningún error u omisión contenidos en su sitio web.

Propiedad intelectual

Los contenidos de las pantallas relativas a los servicios de El Vocero de Puerto Rico como así también los programas, bases de datos, redes, archivos que permiten al Usuario acceder y usar su Cuenta, son de propiedad de El Vocero de Puerto Rico y están protegidas por las leyes y los tratados internacionales de derecho de autor, marcas, patentes, modelos y diseños industriales. El uso indebido y la reproducción total o parcial de dichos contenidos quedan prohibidos, salvo autorización expresa y por escrito de El Vocero de Puerto Rico. El Sitio puede contener enlaces a otros sitios web (incluyendo los sitios pertenecientes al Programa MercadoSocios) lo cual no indica que sean propiedad u operados por El Vocero de Puerto Rico. En virtud que El Vocero de Puerto Rico no tiene control sobre tales sitios, NO será responsable por los contenidos, materiales, acciones y/o servicios prestados por los mismos, ni por daños o pérdidas ocasionadas por la utilización de los mismos, sean causadas directa o indirectamente. La presencia de enlaces a otros sitios web no implica una sociedad, relación, aprobación, respaldo El Vocero de Puerto Rico a dichos sitios y sus contenidos.

Indemnización

El Usuario indemnizará y mantendrá indemne a El Vocero de Puerto Rico, sus filiales, empresas controladas y/o controlantes, directivos, administradores, representantes y empleados, por cualquier reclamo o demanda de otros Usuarios o terceros por sus actividades en el Sitio o por su incumplimiento los Términos y Condiciones Generales y demás Políticas que se entienden incorporadas al presente o por la violación de cualesquiera leyes o derechos de terceros, incluyendo los honorarios de abogados en una cantidad razonable.

Domicilio

Se fija como domicilio de El Vocero de Puerto Rico la Avenida Constitución 206, San Juan PR 00901. 


Acepto los términos y condiciones del uso de vocero.com y mi vocero.
  • No