Jueves 23.05.2013

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Maltrato + Manipulación + Maha = ‘Majaderos’ (opinión)

“Aquí la verdadera víctima es el niño Kamal”

EL VOCERO / Ángel L. Vázquez

El amor de una madre que ama sus hijos es algo incomprensible por lo inmenso. Es el afecto más puro y sincero que existe. Es entrega incondicional y sacrificio. Es un amor irracional, porque solo una madre que ama es capaz de dar la vida por sus hijos, porque estén bien y libres de cualquier problema, enfermedad o dificultad.

Ese amor maternal lo comprendo y lo vivo a diario porque como madre y jefa de familia, soy capaz de sacarle los ojos y convertirme en una fiera salvaje contra todo aquel que intente hacerle daño a mi hija. La amo y mi rol es educarla, ayudarla a que se convierta en un ser de bien y protegerla. Por eso comprendo y me solidarizo con la tragedia que vive la profesora universitaria Maha Abdel Rahim, quien está presa y posiblemente sea extraditada a California entre hoy y mañana, tras negarse a entregar a su hijo Kamal a su padre, Rasim Hallum.

Entiendo su desesperación porque como madre, una no quiere despegarse de sus hijos. En un divorcio siempre los que más sufren son los más inocentes. Y si se trata de una separación conflictiva es peor porque a veces las partes usan a los niños como balones en una contienda sin entender la magnitud del daño que se les hace. El sufrimiento que viven los hijos en los divorcios y separaciones de los padres son marcas que siempre les afectan de alguna u otra manera, y por eso es que hay que luchar más para que superen esos escollos emocionales y sean adultos seguros.

Por eso entiendo también que en el caso de Kamal, en esta batalla legal por quien tiene la custodia, la verdadera víctima es el niño. Eso es lo que nadie debe olvidar. Ni la madre, ni el padre, ni las autoridades locales y federales, y mucho menos los medios de comunicación que presentan este caso ante el País. Aquí la verdadera víctima es el niño Kamal.

Por eso hay que tener cuidado al reportar las informaciones y analizar el caso para no prestarse a manipulaciones de ningún lado.

Este caso trascendió el año pasado cuando la madre acudió a la prensa a denunciar que su expareja, un comerciante sirio, había usado todo su poder económico para radicar recursos legales, tanto en Puerto Rico como en el estado de California, y así reclamar exitosamente la custodia del pequeño. Luego trascendió que la corte en California le cedió la custodia al padre basándose, entre otras cosas, en que la alta criminalidad y los problemas relacionados con los servicios de salud y el sistema público de enseñanza, no hace a la Isla un lugar seguro para criar. Posteriormente, el juez de California se excusó ante representantes del gobierno local diciendo que no quiso ser discriminatorio contra Puerto Rico.

Lo cierto es que la custodia la tiene el padre y el niño vino a visitar a la madre en diciembre. Ella se negó a devolverlo, alegando que Kamal tiene varias condiciones médicas debido a que no es cuidado adecuadamente por Hallum, quien viajó a Puerto Rico para reclamar a su hijo.

En fin, es una tragedia en todo el sentido de la palabra, y en el centro, un niño. Todos hablan de defender los derechos de una madre que lucha por su hijo, de un padre al que se proyecta en los medios como el malo que usa su dinero e influencias para ir contra la madre, de un sistema judicial californiano que demuestra el discrimen hacia los hispanos (en este caso, puertorriqueños), y de nuestro sistema judicial y gubernamental que le tiene miedo al amo americano y que baja la cabeza.

Por eso hay que reconocer que en este caso ha habido un elemento grande de manipulación y que sectores en la prensa se han prestado para empujar la causa de la madre, sea o no meritoria. Es deber ético de los periodistas denunciar las injusticias y es normal sentir simpatías por el que sufre, pero hay que tener cuidado en cómo se proyectan las informaciones especialmente si se trata de cumplir o no las leyes.

Maha desacató la orden del Tribunal, por eso hay que preguntarse si ese es el ejemplo que se debe dar a un hijo. Luego ella acude a la prensa nuevamente, y se entiende su desesperación. Sin embargo, en este tipo de casos hay que separar la emoción de la razón, después de todo, no es la primera vez que Maja desoye a sus asesores legales. La vez anterior hasta renunció a ellos ante la prensa. Exponer a su hijo a hablar ante las cámaras de televisión, y que el niño le dijera: “mami, no llores que yo me quedo contigo”, es desgarrador. ¿Midió ella el daño al niño o es que en su desesperación por soltarlo al padre no pensó en las consecuencias?

Ella alega que el niño fue maltratado por el padre en California. ¿Por qué no radicó una querella de maltrato en la Policía o en el Departamento de la Familia tan pronto llegó el nene? Quizás Maha está frustrada y conocía al igual que el País, el desmadre que dejó Yanitzia Irizarry y la pasada administración en Familia, tema que merece un análisis separado. Sin embargo lo importante es que no dejó abierto otro proceso a nivel local. Aun sin eso, el gobierno local debió haber tomado acción porque no solo se trata del caso de custodia en California sino de las alegaciones de maltrato acá en Puerto Rico.

El designado titular de Justicia, Luis Sánchez Betances, y la administración actual dijeron ‘manos fuera’ en este caso. Y yo pregunto: ¿Por qué no se cuestionó la orden del juez de California? ¿Por qué Justicia no investigó? ¿Por qué no asumió jurisdicción y fue proactivo protegiendo al menor habiendo unas alegaciones de maltrato? ¿Por qué no fue una citación y sí un arresto a Maha? ¿No es esto un ‘show of force’ para demostrar quién tiene más ‘pantalones’? ¿No demuestra Justicia local miedo ante el imperio? Sobre esta última, es evidente que sí le tienen miedo a los americanos, pero también se me ocurre preguntar: ¿Qué sabe Justicia sobre este caso y sobre las acciones de la madre y del padre que no han trascendido ante la prensa? ¿Se iban a prestar a un caso más de manipulación masiva?

Mucho de esto se da en el momento en que la prensa especula sin profundizar. Se va al aspecto emotivo y al dolor de ver una madre ante las cámaras, a quien arrestan en un espectáculo de abuso de poder y fuerza peor que a cualquier delincuente y a quien meten a prisión solo por defenderlo. Rompe el corazón el caso, pero también hay que tener prudencia.

Cuando miro este caso pienso que hay un gran paralelismo en todo el proceso con el sonido del nombre de la madre, Maha, o ‘maja’. En esta onomatopéyica lucha todos han sido majaderos. Un majadero es alguien torpe, molesto y grosero. Se ha manejado todo con torpeza y grosería, todos los sectores están molestos, y en el centro de todo, un niño. El sigue siendo la víctima.

Twitter: @SRCSandra
Comentarios a: [email protected]

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