Las manchas de sangre en el baúl del automóvil en el que acudió a un cuartel para informar que su madre estaba desaparecida, delataron al joven Jonathan García Rodríguez, de 19 años de edad, quien no tardó en confesar como asesinó de forma brutal a su madre adoptiva, molesto porque no le podía sacar dinero para su vicio de drogas.
Cuando Jonathan acudió al destacamento de la Policía en el barrio Cedro Arriba, de Naranjito, ya los agentes de la Uniformada de Coamo y del CIC de Aibonito habían dado con el cadáver en el kilómetro 3 de la carretera 717, en el sector Monte Grande del barrio Cuyón de Barranquitas. El cadáver fue hallado sobre una tabla de planchar, con un cable eléctrico atado al cuello, múltiples heridas de arma blanca y parcialmente calcinado. No se conocía su identidad.
Jonathan, alegadamente con la ayuda de su amigo y compañero de vicio Josué Guzmán, no tuvieron compasión con la licenciada Sandra V. García Rodríguez, de 55 años de edad, la mujer que lo adoptó cuando tenía apenas un año de nacido y le dio sus apellidos.
La víctima era una persona conocida, que gozaba de gran aprecio en la comunidad y en Naranjito, donde se desempeñaba como administradora del Centro de Servicio Integral de Salud de la Montaña, del barrio Cedro Arriba. La mujer era licenciada en administración de servicios médicos.
La noticia de su muerte provocó espanto al conocerse de la forma despiadada en la que su hijo de crianza acabó con su vida, molesto porque ella llevaba tiempo buscando la forma de sacarlo del vicio de las drogas.
Fue una mujer policía quien notó que en el baúl del auto en que Jonathan llegó al destacamento había sangre y procedió a detenerlo junto con su amigo Josué. El joven no tardó mucho en hacer las admisiones.
Entrada la tarde de ayer, agentes de la División de Homicidios del CIC de Aibonito, bajo la dirección del teniente Cándido Pagán, trasladaron a ambos jóvenes bajo custodia a la Fiscalía de Aibonito. La fiscal Brenda Soto y la fiscal de distrito Margorie Gierbolini comenzaron a levantar el expediente con las declaraciones que le tomarían a ambos ya entrada la tarde, por lo que se anticipaba que será hoy miércoles cuando se sometan los cargos.
900 asesinatos
Con este hecho sumaban 900 los asesinatos en lo transcurrido del año, una reducción de 178 comparado con el 2011.
Entre los últimos hechos de sangre escenificados en el País, uno tuvo lugar a las 7:30 de la noche del lunes frente al centro comunal del residencial Jardines de Country Club en Río Piedras.
Christian Vera Martínez, de 24 años de edad, vecino del barrio Quebrada en Trujillo Alto, fue ultimado a balazos. En ese tiroteo fue herido en una pierna Gary Hernández Maldonado, de 23 años, vecino de ese caserío.
A las 7:50 de la noche del lunes y en el sector Los Apóstoles, en el barrio La Barra, en Caguas, fue asesinado a balazos Jorge L. Maldonado Rodríguez, quien había ido a ese lugar a visitar a unos familiares.