Aunque una huelga de empleados navieros en Estados Unidos podría representar atrasos en los suministros de alimentos y otras importaciones a Puerto Rico, la Isla no necesariamente quedaría desprotegida, aseguraron representantes de la industria.
Ferdizac Márques, presidente de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), aseguró que si el sindicato de empleados navieros de la costa oeste de Estados Unidos finalmente decreta una huelga como han anunciado, los abastos de productos no se reducirán ya que la Isla recibe mercancía de diversos mercados. El principal mercado de importaciones es la costa este de Estados Unidos, con los puertos de Jacksonville y Miami.
La anunciada huelga de navieros no debe prosperar según Márques, quien entiende la intervención del gobierno federal la evitará. Dijo que sí podría haber retrasos en la llegada de mercancía de una zona en huelga pero eso no significa una crisis mayor, toda vez que existe la opción de adquirir productos de otras áreas.
Ante la temporada navideña, aclaró que todo el inventario de los productos de más venta ya fue comprado y está en los almacenes.
Las declaraciones del empresario surgen mientras se discute la anuncia imposición de una nueva tarifa por el uso de la plataforma de acarreo (chasis) usada para mover los contenedores que llegan y salen de Puerto Rico.
En ese particular, Márques expresó estar complacido con el acelerado proceso de investigación que el Departamento de Justicia y el Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) han puesto en vigor. Las navieras que transportan a la Isla son Crowley, Sea Star Line, Horizon Lines y Trailer Bridge.
DACO solicita información a navieros
Omar Marrero, secretario del DACO, explicó que hoy saldrá un requerimiento de información para las empresas navieras en la Isla, que deberán contestar en 48 horas. Las respuestas serán evaluadas por la división legal para decidir si acuden ante el Federal Trade Comisión (FTC). El requerimiento lo hacen la división de Trato Igual, al ser una imposición económica impuesta al mercado local, y la Ley Insular de Suministro del 1942, que faculta y otorga poder a la agencia para detener prácticas basadas en especulaciones. La información se compartirá con Justicia y la FTC.
“Este caso amerita premura, por lo que desde el mismo día que se comenzó hablar de tema comenzamos a trabajar en el mismo. Este caso es muy similar a lo que ha estado pasando con reconocidas cadenas comerciales como Best Buy y Show Time, entre muchas otras, que aplican cargos a Puerto Rico que son inexistentes en otras jurisdicciones donde tienen presencia y no lo vamos a permitir”, afirmó Marrero.
Por ahora, las empresas navieras han pospuesto el cargo hasta el año que viene, en lo que justifican a sus clientes la nueva tarifa por día, que fluctúa entre $12 y $20, y le costaría al mercado local $148 millones.
Natalia Ramos Martínez, abogada de la División Antimonopolio en Justicia, declaró que cuentan con suficiente información de las empresas navieras y analizan la situación para ver si en efecto violentan la Ley Antimonopolio.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio, Pablo L. Figueroa, reiteró que es altamente preocupante las nuevas tarifas ya que incrementarán el costo de los productos. “Es innegable el hecho que este nuevo aumento en la tarifa de transportación encarecerá el costo de nuestros productos afectando nuestra economía, nuestras empresas y los consumidores. No obstante, debemos reformular el problema para ampliar la discusión y determinar el por qué ocurre con más frecuencia este tipo de incremento”, señaló.
Figueroa dijo que bajo condiciones normales son las fuerzas de oferta y demanda las que dictan los precios, calidad de los productos y la eficiencia del servicio, y no las barreras solapadas.