Citar un comentario de Metta World Peace, baloncelista antes conocido como Ron Artest, no motiva ni inmuta una opinión de Ron Harper.
“¿Quién? ¿Quién? ¿Quién?”, cuestionó varias veces el cuatro veces campeón de la NBA sobre el origen de la fuente en unas declaraciones atrevidas de World Peace acerca de que la nueva versión de los Lakers puede superar el récord de 70 victorias de los Bulls de Chicago de Michael Jordan.
Harper, excompañero de Jordan, sí indicó que es una gesta demasiado difícil de emular o superar.
Mientras, la exestrella de los Knicks de Nueva York, John Starks, aconsejó a que no escucharan los rumores de la mala relación en cancha entre Carmelo Anthony y Amare Stoudemire. Y lo dice el funcionario de desarrollo de jugadores de dicha franquicia.
Ambos exjugadores sí estuvieron de acuerdo con algo: la temporada entrante será una entretenida e interesante.
Con el inicio de los campamentos de entrenamiento de los quintetos de la liga, Harper y Starks conversaron con EL VOCERO acerca de sus pareceres de los equipos que sobresaldrán a partir del 30 de octubre.
“Tienes a un equipo de los Nets, que es de Brooklyn, pero aún juega en Nueva Jersey, que hizo sus ajustes para asegurar la permanencia de Derron Williams y deben dar la batalla. En Los Ángeles hay dos equipos contendientes. Tienes también a unos Knicks con nuevos bríos. La cosa luce interesante este año”, opinó Harper antes del inicio del America’s Team Camp el fin de semana pasado.
“No veo a nadie que le gane a Oklahoma City en el oeste, y en el este van de nuevo LeBron James, Dwyane Wade y el resto de los muchachos…a ver si los Lakers son tan buenos como dicen”, agregó.
Harper, quien ganó tres sortijas con los Bulls y una con los Lakers, catalogó como ridículo comparar la nueva versión de su antiguo equipo, que tiene ahora en su escuadra a Steve Nash y Dwight Howard, con el quinteto de Chicago de 1996-98 liderado por Jordan, junto a Scottie Pippen y Dennis Rodman. Mejor pareo sería el escuadrón de Magic Johnson, James Worthy, Kareem Abdul Jabar y Kurt Rambis.
“Por favor… Hay que ver este año, pero para mí el problema con estos equipos de ahora es que no tienen banco. No hay jugadores que acepten roles. En los Bulls, cada uno de nosotros sabíamos lo que teníamos que hacer. Aquí no. Tú ves a las estrellas cargando el equipo hasta el final. Hace falta más de ese sentimiento de equipo que había antes”, resaltó Harper, aunque admitió que el Heat ganó el título de la temporada pasada sin una banca sólida y bajo el mando de LeBron James.
Starks, por su parte, se mantuvo en la esquina de los equipos veteranos.
“Miami podría repetir. No perdieron a nadie y han agregado personal, pero muchos equipos han mejorado también, incluyendo a Nueva York, por supuesto. Boston va a ser muy bueno. Los Lakers, el Thunder, a San Antonio nunca lo puedes descartar…ni a nosotros, que con la adquisición de Jason Kidd y Raymond Felton vamos a mejorar mucho”, resaltó.
Starks fue parte de la versión de los Knicks que estuvo a un juego de ganar el título en 1994, cuando perdieron contra los Rockets de Houston de Hakeem Olajuwon. Solo han vuelto a la final una vez mas desde entonces, en la corta temporada de 50 juegos de 1998-99, donde cayeron ante San Antonio.
El torneo anterior pasó por lo mismo, reducido a 66 desafíos por el paro patronal. Con una temporada completa en el horizonte, Starks entiende que el campamento completo y el entrenador Mike Woodson –quien se incorporó a mediados de la pasada campaña– ayudará a los Knicks.
“Tengo esperanza con ellos. De que regresen a la final”, añoró.
Harper también se mantuvo leal con los equipos que le dieron fama. “Voy a Chicago…a los Lakers también”, dijo sonriente.
De Barea y Arroyo
Sobre los jugadores puertorriqueños en la NBA, los dos tuvieron elogios para José Juan Barea, ahora armador de los Timberwolves de Minnesota y campeón en el 2011 con los Mavericks de Dallas.
“Me gusta JJ Barea. Es muy buen jugador. Aguerrido y rápido. Arroyo también es excelente y eso lo que denota es que el juego del baloncesto ha evolucionado mucho aquí y que continuaremos viendo muchachos subiendo a la NBA”, opinó Starks.
Harper fue más severo con Arroyo –ahora mismo sin contrato en la NBA–, pero no antes de resaltar sus habilidades.
“Tiene mucho talento a pesar de que es un ‘hothead’”, subrayó.