Según datos de la Corporación del Fondo del Seguro del Estado, los casos de condiciones siquiátricas han aumentado desde el 2009, lo que representa disminución en la productividad laboral y en pérdidas financieras significativas para las compañías.
En comparación con los Estados Unidos, la población de trabajadores discapacitados por enfermedad mental, también se encuentra en crecimiento. Estas indicaciones y estadísticas urgen a tomar medidas rápidas para combatir la situación.
Los problemas depresivos que van desde situaciones matrimoniales, problemas con los hijos, hasta complicaciones con la salud de los padres, representan un gran reto para los patronos.
A estas dificultades se suman nuevas modalidades de acoso entre compañeros de trabajo como el ‘mobbing’, que se basa en críticas hacia la persona a nivel personal o laboral.
Actualmente, varias agencias gubernamentales ven con visto bueno el proyecto legislativo de la autoría del representante José Enrique Meléndez, que crearía la ley contra la violencia sicológica en los lugares de trabajo.
En Puerto Rico, igual que en los Estados Unidos, 1 de 4 personas padecen de depresión, pero es necesario trabajar en la Isla el estigma que se tiene de la condición. Es necesaria la búsqueda de tratamientos que funcionen.
Marina Díaz, CEO de FHC Health System, dijo que los empleados que están fuera del trabajo por problemas depresivos o de enfermedad mental pueden ausentarse 23 días o más, lo que representa una pérdida de productividad y financiera considerable para la empresa.
“Ante esta realidad es importante incorporar la asistencia al empleado porque reduce notoriamente costos médicos adicionales, y ahora, de aprobarse la ley, hay que añadir costos legales, expresó Díaz. “Lo importante ante todo es saber que la recuperación de la persona es posible y se trabaja para que recupere y tenga una vida plena”.
Para medir la inversión del rendimiento de los programas de salud mental y elegir un buen proveedor de servicio de salud es importante que las empresas conozcan sobre la integración y conciencia del impacto de la productividad y reconocer la diferencia entre un buen servicio en base a resultados.
Un programa de asistencia a los empleados debe ayudar a identificar aquellos en situación de riesgo de enfermedad mental para que le puedan proveer la consejería necesaria. Llevar a cabo periódicamente evaluaciones de la productividad y desempeño del personal para monitorear la recuperación del empleado. Se recomienda que un programa de ayuda al empleado cuente con los siguientes servicios: adiestramiento en el manejo de emociones en el escenario de trabajo; activación de un programa de apoyo a supervisores; programas de apoyo a empleados; ‘coaching’ a supervisores, entre otros.
“El empresario puertorriqueño es un buen líder y conoce de la importancia de atacar el asunto. Por lo tanto, busca ayuda y conoce el valor del Programa. De igual forma, se puede trabajar preventivamente con las personas para que enfrenten los retos del día a día, o de como poder reinventarse de ser necesario y poder seguir adelante”, dijo Díaz.
FHC Health System es una organización de servicios de prestación que busca como objetivo la recuperación del individuo para superar los retos emocionales y a la vez lograr su bienestar emocional. Durante 16 años persigue la misma línea de buscar la ayuda profesional al individuo y ofrece diversos productos con el mismo fin –existe luz al final del túnel y la recuperación es posible. Más información 787-622-9797.