De aprobarse una reforma legislativa que incluya la propuesta de legislador ciudadano y la eliminación de vehículos oficiales, estos cambios no necesariamente aplicarían a los presidentes legislativos y podría incluso eximir a otros legisladores, según dijo ayer el presidente de la Cámara, Jaime Perelló.
Perelló afirmó que los presidentes de los cuerpos, al igual que los portavoces, tienen un trabajo “administrativo” que choca con la idea del legislador ciudadano. “El Presidente no debe ser ciudadano. Alguien tiene que estar preparando el proceso administrativo cuando llegan los legisladores a votar”, dijo, al asegurar que esto será parte de la evaluación que se hará en una comisión conjunta.
Mencionó además que se podría considerar igualmente a los presidentes de las comisiones de Gobierno y Hacienda. “En el caso del Presidente y los presidentes de las comisiones de Hacienda y Gobierno y los portavoces, son funciones que conllevan procesos administrativos”, dijo Perelló. “Se va a definir si esos funcionarios podrían ser ciudadanos o no”.
Respecto a los vehículos oficiales y el estipendio para carros, Perelló aseguró que los mismos serían eliminados pero, de igual forma, indicó que los presidentes de Cámara y Senado podrían seguir con sus carros.
“Los presidentes de los cuerpos tienen vehículo oficial. Como fue desde tiempos inmemorables, solo tiene derecho a vehículo oficial el Presidente de los cuerpos y el Gobernador”, dijo Perelló. “Eso luego cambió a que todos tenían vehículo oficial y llegó a un nivel que se salió de control y hay que volver a controlarlo”.
En una reunión el lunes, el caucus del Partido Popular Democrático (PPD) en la Cámara aprobó regresar al legislador ciudadano con una sola compensación, eliminar las dietas y el estipendio para automóvil.
Perelló aseguró ayer que esto no implicará un aumento en el sueldo de los legisladores y dijo que los pormenores de la propuesta – que se implementaría en julio– se discutirían en una comisión conjunta entre Cámara y Senado. Esta comisión discutirá además la propuesta de eliminar una de las dos sesiones que se celebran al año.
“La promesa que se hizo fue aprobar la reforma legislativa como se prometió. La segunda sesión es parte de lo que se va a discutir en la comisión especial porque la forma en que opera la Asamblea Legislativa va a cambiar”, dijo el Presidente cameral. “El compromiso es aprobar la reforma como está en el programa de Gobierno”.
Por otra parte, Perelló afirmó que el superávit en el presupuesto cameral no llega a los $7 millones anunciados por su antecesora, Jenniffer González. Sí dijo que hay un superávit, pero indicó que no es por esta cantidad y que aún desconoce de cuánto es. Al cierre de esta edición, González no devolvió llamadas.
El Líder de la Cámara Baja insistió en que los cambios ya realizados en ese cuerpo – como la reducción de comisiones y la eliminación de algunas plazas – han implicado un ahorro de $3 millones. De acuerdo al estimado de Perelló, la reforma legislativa implicaría un ahorro adicional de entre $2 y $3 millones a partir de julio.