
No existe duda que una de las atracciones principales de Camuy y de todo Puerto Rico es su parque histórico punto de las Cavernas (el "Parque de las Cavernas de Camuy"), una red asombrosa de cuevas y canales subterráneos naturales de piedra caliza . Estas maravillosas cuevas fueron creadas por las aguas subterráneas del río de Camuy hace más de un millón de años.
La red de cuevas fue documentada primero en 1973 en un libro "Discovery at the Rio Camuy" por Russel y Jeanne Gurnee. El parque es una de las formaciones subterráneas más grandes del hemisferio occidental, y solamente siete millas (11km) de esta serie de cuevas de la piedra caliza se han explorado. El parque es una de las redes más grandes de cavernas del mundo.
El Parque de las Cavernas de Camuy , lo conforman 250 cuerdas de terreno. Se ofrecen experiencias subterráneas y viaje al pasado prehistórico de Puerto Rico, que ha quedado grabado en las paredes de sus grutas. Está ubicada en el kilómetro 19.8 en la carretera 129 de Camuy.
Desciendes a las entrañas de la tierra, donde observas el Río Camy que ha sido el responsable principal de la excavación de un sistema de cavernas que incluyen La Cueva Clara de Empalme y la Cueva Catedral. Son naturales donde la filtración del agua a través de la piedra caliza ha decorado el interior con cientos de estlagmitas y estalacditas, iluminadas gracias a las aperturas por donde se cuela el sol.
La Iglesia de Piedra
La capilla construida en piedra se realizó para el año 1912. La misma está localizada en el barrio Abra Honda de Camuy. Los acontecimientos históricos archivados dicen que entre los misioneros que vinieron se encontraba la familia Kiplinger. La familia tenía un hijo llamado Ernesto que murió a temprana edad.
Los padres del niño donaron un dinero que tenían guardado para los estudios de seminario de Ernesto y el mismo fue utilizado para la construcción de la capilla en nombre o en memoria de su hijo. Es por tal razón que en la entrada lee un letrero "Ernesto Memorial". El trabajo fue arduo y difícil, pues los vecinos tenían que cargar la piedra rústica en sus hombros desde los montes del barrio y de las orillas del Río Camuy hasta el lugar donde es hoy la capilla.
El proyecto es ejemplo del sacrificio y esfuerzo de aquellos vecinos unidos al misionero norteamericano para construir de la espectacular estructura. El primer pastor de la capilla lo fue el misionero Alejandro Dickson. Este, con el joven Arturo Munson dirigieron la construcción.
