

La primera noche de la 19na edición del Puerto Rico Heineken Jazzfest es historia y esta vez el talento local mostró su cría, profundiad, versatilidad y fuerza escénica. Pablito Rosario y su grupo Orinoco junto a Millo Torres y su Planeta Jazz tuvieron la responsabilidad de abrir este importante evento y el resultado fue de altura y excelencia.
Como bien se ha dicho en el pasado, tener la responsabilidad de ser la agrupación que abra el festival no es fácil y este año recayó en Rosario y su grupo de maestros y grandes músicos llamado Orinoco. Esta agrupación, que ya cumple 20 años de haberse formado, contó la noche del jueves entre sus integrantes con José Lugo en el piano, Furito Ríos en el saxofón (y su hijo en la trompeta), Jimmy Rivera en la batería (y su hijo tocó una pieza en la conga), Piro Rodríguez y Raúl Ríos en la trompeta, Cachiro Thompson en la conga, Héctor Veneros y Ricardo Pons en los saxofones, Toñito Vázquez en el trombón y Jorge Rodríguez en el bajo.
En su presentación de poco más de una hora y cuarto, Orinoco mostró su cría, aplomo y afinque. Entre los momentos destacados de la noche estuvo la ejecución de la pieza "Stolen Moments" (de Oliver Nelson y del repertorio de Duke Ellington) donde el afinque de la banda, los solos logrados y la energía del grupo tuvo a la presentes al filo de su asiento desde que comenzaron a tocar la pieza.
"Canción para papá" (de Horace Silver) fue uno de los momentos sentidos y bien logrados de la noche. En ese momento Rosario comunicó a los presentes sobre el difícil momento que vive en su vida por la condición del Alzheimer que sufre su padre, lo que otros integrantes de su grupo habían (y algunos todavía estaban enfrentando) y ahí llamó a los hijos de Furito Ríos y Jimmy Rivera a que subieran a tocar, lo que hicieron con altura.
Fue un momento de ver no sólo la presencia y la importancia de un padre en la vida de un hombre, sino como se honra. El grupo cerró la noche con excelentes intepretaciones de "Las Boinas de Cachao", "El Charlatán" y el clásico de Tito Puente, "Mírame más".
Luego de un corto intermedio, llegó a la tarima la figura del guitarrista Millo Torres y su grupo Planeta Jazz. Para Millo, quien durante toda su carrera se ha dado a conocer con una expresión pop con rock, reggae y mucha improvisación y fusión, esta presentación marcaba su debut en el jazz. Y no sólo marcaba su debut en el jazz, sino en un evento de esta calidad y envergadura.
Desde el momento en que Millo Torres aceptó el reto de presentarse en el jazzfest, tomó esta presentación con mucho respeto, compromiso y seriedad. Estuvo dos meses estudiando y seleccionando el material que iba a tocar, así como tres meses ensayando y dominando con su grupo el repertorio elegido para la ocasión.
Valió la pena, ya que el debut de Millo Torres en el jazz fue uno que no sólo le abrió la cabeza para nuevas posibilidades, sino que se vio que su sentido de exploración y diversidad en su música pop funciona muy bien cuando lo hace con el jazz.
Su presentación de casi hora y media estuvo compuesta por piezas como "Caravan", "Nessa", "The Harem" y el clásico de Spyro Gyra "Morning Dance". En esta primera parte, el grupo mostró su acople, su sentido de melodía y sus solos fueron justos y muy bien elaborados desde el punto de vista de improvisación. El público respondió muy bien a la presentación en todo momento, que contó con la participación especial del destacado trompetista Angie Machado.
Millo llamó a la tarima a la cantante Deborah Brum para vocalizar la pieza "Me gustas" (del repertorio de Tercer Planeta), lo que Brum hizo con sensualidad, fuerza y gracias. La intervención de Millo Torres terminó con las piezas "Steppers Impressions", "Yesterday’s Dream" y "Haciendo tiempo".
Esta última fue vocalizada por Millo y en la parte final contó con el coro de Deborah Brum. En fin, un debut de altura para Millo Torres y el inicio de otra extensión de su carrera, ahora en el jazz.
