

Contaba el fabulista griego Esopo (VII-VI a. de C.) que una vez, estaba una zorra con mucha hambre, y al ver colgando de una parra unos deliciosos racimos de uvas, quiso atraparlos con su boca. Mas no pudiendo alcanzarlos, se alejó diciéndose: “¡Ni me agradan, están tan verdes...!” ¿Moraleja? Nunca traslades la culpa a los demás de lo que no eres capaz de alcanzar.
Con esta sencilla narración corta que carga una reflexión en torno a la consistencia del espíritu humano y la búsqueda de la autorrealización del hombre, transcurre la esencia de la acción teatral en “La zorra y las uvas” del brasileño Guillermo Figueiredo, que sube a escena esta noche, a las 8:30, en la Sala René Marqués del Centro de Bellas Artes de Santurce (CBA), como parte del Festival de Teatro Internacional que subsidia el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP).
En la pieza, que estrenó precisamente en 1966 durante la primera edición del Festival de Teatro Internacional del ICP, encabeza el reparto el primer actor Jorge Luis Ramos, secundado por un elenco estelar compuesto por Ramfis González, Aídza Santiago, Anamín Santiago, Jonathan Cardenales, Noel Dalisma y Manuel Díaz, bajo la dirección de Rafael Acevedo.
De esta obra, representada alrededor del mundo desde su estreno en 1953, se ha dicho que se constituye en una obra ejemplar por el equilibrio de su estructura, la armoniosa justeza del lenguaje dramático y su acuciante contenido humano. En ésta se plantea la lucha entre el mítico esclavo Esopo y su libertad, cara a su amo “Xantos”, quien es el déspota de la “fábula” de Figueiredo.
“’Xantos’, el personaje que interpreto es el ente opresor y victimario; pero se presenta de una manera interesante porque en su ignorancia e incapacidad, no puede reconocer lo que provoca. Según su filosofía, él se rige por un orden natural de las cosas; y eso, ha sido la justificación de muchos de los tiranos. En su caracterización se presenta como un personaje astuto y listo; y, sin embargo, es un ser sumamente torpe y bruto. Esto hace que su proyección sea una muy graciosa que debe llevar a la risa al espectador por lo ridículo y absurdo de su postura. Creo que ésa ha sido la clave del éxito de la pieza, de cómo el autor se las ingenia para trabajar unos temas que pueden ser áridos y hasta aburridos de una forma amena y jocosa”, declara.
La obra se ambienta en Grecia, con estos dos personajes centrales de “Xantos” y “Esopo”, considerado este último como el esclavo más feo de todo el País, pero quien a lo largo de toda la obra despliega un conocimiento certero y profundo del ser humano a través de la personificación de conductas y caracteres de los hombres.
“Esta obra que es un clásico de la literatura latinoamericana, la protagonicé hace 21 años con el mismo director, lo que resulta cíclico que la estemos montando cada dos décadas. Su montaje es muy pertinente a estos tiempos y carga una metáfora sobre la libertad entre un esclavo y su lucha por obtener su libertad. Estamos viviendo tiempos de mucha opresión donde evidentemente la libertad está en jaque; y no veo mejor manera de denunciar con una crítica constructiva a lo que se vive, que con esta puesta escénica”, indicó Ramos.
“La zorra y las uvas” estará en cartelera mañana sábado, a las 8:30 p.m. y el domingo, a las 4:00 p.m.
