

La mejora del gasto de la construcción, del ISM manufacturero y la subida de las ventas de viviendas pendientes hasta máximos del año 2006, han consolidado el rebote en la bolsa neoyorquina, que pasa a registrar fuertes subidas. Unos datos que son un avance de la semana que vivirá con la reunión de la Fed y datos de desempleo de octubre en el horizonte.
Así, minutos después del comienzo de la sesión, el Dow Jones de Industriales gana un 1.26%, hasta los 9,834 puntos, el S&P 500 se anota un 1.24%, hasta los 1,048 puntos y el Nasdaq tecnológico se anima también y ya sube un 0.56%, hasta los 2,057 puntos. Con el rebote, se alejan de los niveles clave de soporte a los que se habían acercado peligrosamente en los últimos días.
Tras poner punto final a un mes de octubre negativo para la bolsa, los indicadores neoyorquinos regresan a la actividad con avances en esta primera semana de noviembre. Además, para fomentar el rebote tras la caída del viernes han encontrado en los datos macroeconómicos a sus principales aliados para llevarlo a cabo.
