

La Reserva Federal de Estados Unidos cumple las previsiones y deja el precio del dinero estable en un rango de entre el 0.25% y el 0%. Tal y como apuntaban los analistas, el banco central presidido por Ben Bernanke ha optado por la prudencia y ha reiterado que los tipos de interés se mantendrán estables durante un periodo largo de tiempo.
En su comunicado posterior a la reunión, el banco central señala que las actuales condiciones económicas mantendrán bajas, tanto la inflación, como las tasas de uso de recursos.
En cuanto a la compra de deuda a las agencias protegidas por el Gobierno, la Reserva Federal ha anunciado que comprará $175,000 millones, cifra inferior a los $200,000 millones que había apuntado inicialmente.
Los miembros del Comité han confirmado que la actividad económica ha seguido repuntando en las últimas semanas, pero que su intención es mantener una política monetaria flexible en los próximos meses. En este sentido, el banco central considera que el gasto de los hogares parece repuntar pero que sigue limitado por la situación el elevado índice de despidos y por la escasez de crédito. El mercado laboral sigue siendo una de sus principales preocupaciones.
Sobre las condiciones de los mercados financieros, la Fed señala que se han mantenido estables respecto a su última reunión.
El próximo mes de diciembre se cumplirá un año de la decisión de la Fed de dejar los tipos de interés en mínimos récord en EEUU. Aunque semanas atrás Bernanke apuntó que los indicios de recuperación eran cada vez más evidentes y que el banco central estaba preparado para cambiar su actual política monetaria, la mayoría de analistas considera que aún es demasiado pronto para ello.
La Fed ha mostrado hoy un tono más optimista tras su reunión mensual de noviembre, después de que el dato del PIB del tercer trimestre indicara que EEUU ya ha salido de la recesión. No obstante, Bernanke y el resto de miembros del Comité Federal de Mercado Abierto prefieren ser cautelosos y mantener una política monetaria suave.
