
LOS ANGELES— Cuatro años después de darse el “sí quiero” y tras ser padres recientemente, Jennifer López y Marc Anthony decidieron renovar sus votos matrimoniales en una ceremonia privada a la que acudieron tan sólo dos amigos, el jugador de los New York Nets, Carlos Beltrán y su esposa, que también quisieron celebrar una segunda boda.
El acto tuvo lugar en el casino del Caesars Palace en Las Vegas, Nevada y, al parecer, fue una decisión totalmente improvisada por la pareja. “Fue todo muy íntimo y dulce. Ellos hablaron de cuánto se aman el uno al otro y la palabra ‘siempre’ fue repetida un montón de veces”, señaló un testigo a la revista US Magazine.
Según relató esta persona, los cuatro comenzaron la velada cenando en una habitación privada en la que los “novios” jugaron a los dados. Tras ganar la partida Marc señaló que era su "noche de suerte", relató el testigo y por ello decidieron que era el momento ideal para reafirmar su matrimonio.
Según una información de la revista People, López y Anthony querían que su nueva boda se celebrara en el balcón de la habitación en la que se hospedaban. Sin embargo, el frío les obligó finalmente a trasladarla a una capilla en el interior del casino.
También se supo que la cantante y actriz se puso muy guapa para la ocasión, con un vestido negro, un color que nunca pasa de moda.
Pero antes había que buscar a quien los casara. Por ello, primero se fueron a un pub, llamado Pure, en donde habían reservado mesa, y durante ese tiempo realizaron sus gestiones. Incluso les dio tiempo a ver un concierto del grupo Pussycats Dolls que se celebraba cerca del hotel. Finalmente el acto se produjo ya de madrugada.
Cuando acabó la ceremonia, a eso de las cuatro de la mañana, los cuatro protagonistas de la noche se quedaron en una suite común y pidieron una botella de champán de Dom Perignon Rose, explicaron miembros del servicio del Caesars Palace, quienes detallaron que el grupo se sentó alrededor de un piano que posee dicha habitación y allí cantaron, hablaron y rieron hasta bien entrada la mañana.
En esta ocasión las familias de ambos no estuvieron presentes. Y es que, además de ser algo improvisado, los padres de la actriz eran los encargados esa noche de cuidar de los pequeños Max y Emme, de manera que tampoco habrían podido asistir.
Marc Anthony y Jennifer López se conocieron en 1999, pero fue en junio de 2004 cuando contrajeron matrimonio, en una ceremonia íntima en la casa de la actriz en Los Ángeles, después de que él se divorciara de la ex Miss Universo Dayanara Torres y ella rompiera su relación con el actor Ben Affleck.
