Al tiempo en que se sigue cuestionando la capacidad futura del Estado Libre Asociado para cumplir con sus obligaciones, el Banco Gubernamental de Fomento (BGF) regresa, en esta ocasión al mercado local, con una nueva emisión de bonos.
Esta vez le ha tocado el turno a la Corporación para el Financiamiento Público (CFP) y la cita con el mercado será este próximo miércoles con la proyección inicial de emitir unos $414 millones, confirmó José Otero, vicepresidente de Refinanciamiento del BGF.
Explicó que la emisión será para manejar deuda y refinanciamiento, en busca de lograr ahorros, que preliminarmente se estiman entre un 3 a un 5 por ciento.
El dinero de dicha emisión es para el refinanciamiento de la deuda, cuyo balance local asciende a los $400 millones . “Estamos reenfocándonos en refinanciar esos bonos para producir ahorros”, destacó Otero, al mismo tiempo que aclaró que no se trata de deuda nueva.
Dijo que ante las bajas tasas de interés, “el ambiente es favorable y podría aumentar la cantidad de la emisión, pero eso es prematuro saberlo hasta ver el comportamiento de los bonistas”.
Hasta el momento están trabajando con la escala de los intereses, de manera que una vez salgan al mercado y logren el rendimiento, entonces tantearán el interés.
En torno a la clasificación negativa de Moody’s para esta emisión, Otero explicó que esta deuda de apropiación tiene como fuente de repago la Legislatura, por lo que corre a la par con la clasificación del Gobierno central. “La perspectiva negativa de Baa2 de esta deuda extraconstitucional, se mueve cónsona con la deuda central del Gobierno, ya que no cuenta con una garantía explícita del Gobierno central”.
Futuras emisiones
Entretanto, el BGF mantiene bajo evaluación otras emisiones, algunas que saldrán al mercado antes de culminar el presente año fiscal, y otras que podrían producirse entre julio y diciembre.
Están pendiente emisiones de la Autoridad de Carreteras, la Agencia de Financiamiento Municipal y de la Corporación del Fondo de Interés Apremiante (COFINA), para obras capitales y refinanciamiento de deuda. COFINA, que se nutre de los Recaudos del Impuesto de Ventas y Uso (IVU), es la entidad del Gobierno con mejor clasificación, pero se espera que haya una degradación de su nota próximamente.
Moody’s plantea la revisión a la luz de un cambio reciente en la metodología para la evaluación de los bonos pagaderos de impuestos especiales. La revisión incluye $6.8 billones en bonos sénior y $9.2 billones en bonos subordinados de COFINA.
De acuerdo con la comunicación de la casa acreditadora, ambos bonos mantienen clasificaciones de Aa2 (alto grado, sujeto a riesgo crediticio muy bajo) y A1 (grado medio alto, sujeto a riesgo crediticio bajo), respectivamente.