A las postrimerías del 2012, las cifras oficiales relacionadas a los principales indicadores económicos apuntan a una despedida de la recesión que comenzó en 2006, pero los avances positivos -aunque leves, en opinión de economistas-, todavía sugieren cautela.
Ver como se sostienen los números alejados de la caída estrepitosa de los pasados años, principalmente en los renglones de quiebras, venta de cemento y nivel de empleo, es ahora el gran reto para alcanzar el pronóstico de crecimiento de la Junta de Planificación, que coloca la cifra en 1.1 por ciento (%) para el 2013.
Los números sostenidos fuera del ámbito negativo no están exentos de alguna interrupción con variaciones a la baja, pero aun así no significaría una vuelta atrás, a menos que se trate de curvas drásticas.
El economista y ex presidente de la Asociación de Economistas de Puerto Rico, Ángel L. Rivera Montañez, señaló que al observar valores positivos o neutros en los índices económicos por los pasados nueve meses, entonces “hay evidencia de que la recesión terminó”. Según el Índice de Actividad Económica del Banco Gubernamental de Fomento (IAE-BGF), éste aumentó 0.9% en agosto, y se le considera el más alto por los pasados 79 meses.
“Aunque hay unos datos de agosto que son negativos esto no quiere decir que volvemos a la recesión”, agregó Rivera Montañez. “La cuestión es moderada y los riesgos pueden revertir en cualquier momento. La crisis en Europa puede exaservar la cosa, el riesgo fiscal en Estados Unidos, los recortes y cualquier crisis en Medio Oriente pueden provocar cambios”.
Rivera Montañez explicó que se han registrado más de dos trimestre continuos de crecimiento economico “y al haber esto, técnicamente terminaría la recesión”. Sin embargo, aclaró que los números más recientes pueden reflejar cambios no tan postivos en reacción al proceso electoral, “pero eso no significa que se interrumpe la mejoría en la recuperación. Tendría que ser demasiado dramático y sostenido el decrecimiento para determiner cambios en la actividad económica”.
Uno de los indicadores más cuestionados, las cifras de empleo y desempleo, corresponden a variables que en una recesión “es lo primero que responde a la baja, pero en la recuperación toma tiempo salir de ese rezago”, aclaró.
“En esta recesión ha sido muy impreciso establecer los puntos de inflexión porque los estímulos tradicionales de la actividad económica no han respondido como antes y esta ha sido la recesión más profunda desde la postguerra, con un debilitamiento estructural en las finanzas públicas y eso hace que la recuperación sea más lenta”, explicó Rivera Montañez.
Por su parte, el economista José Laborde, especializado en el tema de la salud, opinó que aunque algunos valores macroeconómicos hayan aumentado “todavía es muy prematuro para saber como se mantendrá esa mejoría”.
“Tal vez el punto más bajo ya lo pasamos y nos estamos alejando de eso. Cuando uno habla de crecimeinto de uno por ciento son números muy pequeños y hablar de unas variables escogidas para mi no es contundente. Ahora mismo vamos a estar fuera de un periodo de expansión, pero vamos mejorando poco a poco. No podemos dar al paciente de alta”, manifestó Laborde.
Abundó que existe alta expectativa por lo que ocurrirá con las elecciones presidenciales en Estados Unidos, ya que serán puntuales en el nivel de los recortes presupuestarios y eso sí tendrá grandes repercusiones sobre Puerto Rico”.