Por: Marcelis Rivera Santos y Maricarmen Rivera Sánchez
EL VOCERO
Las epidemias del VIH, la Hepatitis C, la adicción y la deambulancia podrían recrudecerse en Puerto Rico en muy corto tiempo a causa de la aprobación de legislación que prohíbe la asignación de fondos federales a organizaciones que tienen programas de distribución de jeringuillas limpias a adictos y “criminaliza” esas estrategias de prevención, denunció ayer el salubrista José Vargas Vidot, portavoz de Iniciativa Comunitaria.
Vargas Vidot declaró que de los 190 mil adictos en Puerto Rico, 60 mil dependen del uso de jeringuillas, al tiempo, que estudios de prevalencia del SIDA han demostrado que más del 50 por ciento del contagio se debe al intercambio de jeringuillas contaminadas.
Mientras, la única investigación sobre Hepatitis C –hecha en cárceles puertorriqueñas– demuestra que el 60 por ciento de los pacientes se contagia por ese uso de intercambio de jeringuillas. Por lo que se entiende, que la mayor parte de los 100 mil enfermos con esa enfermedad la adquirió mediante esa práctica.
“En dos o tres años se nos van a llenar nuevamente los hospitales de personas con VIH y Hepatitis, en dos o tres años no vamos a dar abasto con las personas infectadas”, señaló Vargas Vidot.
Mencionó que el sistema de salud de Puerto Rico se verá tremendamente afectado porque lo poco que se ahorrarán en jeringuillas, se multiplicará en los gastos médicos para las personas que se infecten por la severidad de esas enfermedades.
Dijo que el costo de atender un paciente VIH requiere como mínimo unos $1,200 a $1,300 mensualmente. Una jeringuilla cuesta siete centavos.
Afirmó que la medida del presupuesto consolidado aprobada en el Congreso y firmada por el presidente Barak Obama provoca un vuelco de hace 15 años atrás cuando los adictos se inyectaban en las calles, se contagiaban y quedaban las jeringuillas allí, para el posible contagio del resto de las personas.
Ello porque no solo se afectará la distribución de jeringuillas limpias para esos pacientes adictos, sino que se hará bien limitado para Iniciativa Comunitaria y otras organizaciones el recogido de las jeringuillas usadas, denominadas como sucias.
En el año fiscal 2008-2009, Iniciativa Comunitaria distribuyó 184,735 jeringuillas limpias y recogieron 230,084 usadas.
Vargas Vidot expresó que la legislación refleja un punto tal “de maldad de las personas que presentaron esta pieza, que elimina los fondos para los recursos humanos que trabajan en programas de intercambio de jeringuillas, elimina el dinero para la compra de vehículos y elimina el dinero para la compra de jeringuillas y lo catalogan como uso de drogas ilegales, volviéndonos al pasado nefasto y oscuro”.
Aseguró que el efecto real es que las organizaciones de base comunitaria con programas preventivos de intercambio de jeringuillas, no tendrán acceso a fondos federales.
Mencionó que aunque la legislación fue aprobada tan temprano como en diciembre, ya se le denegó una propuesta a Iniciativa Comunitaria no relacionada con jeringuillas, “sin siquiera leerla”.
Dijo que los congresistas puertorriqueños y el caucus hispano fueron muy combativos con la iniciativa republicana, pero el Presidente terminó firmándola, “al olvidarse de las poblaciones más oprimidas en Estados Unidos” y cuestionó duramente al Primer Mandatario sobre su interés real en los asuntos de Puerto Rico.
Aseveró que los puertorriqueños, mujeres, negros y el resto de los latinos son las poblaciones más excluidas y quienes están más propensos al VIH.
Según el portavoz, la medida revive una legislación federal derogada en el 2009 por los demócratas que también prohibía la asignación de recursos para los programas de intercambio de jeringuillas.
Recalcó que ese tipo de programas implica un tratamiento humano al adicto y es reconocido como lo más efectivo para prevenir esas enfermedades infecciosas tanto por estudios de prestigiosas universidades como por el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de Atlanta (CDC).
Además, reiteró que es el principal pilar de reducción de casos en lugares como Vancouver, en Canadá, España, Suiza y Finlandia y se comienza a estrenar en Latinoamérica.
En una carta enviada a Vargas Vidot el 12 de marzo, el comisionado residente Pedro Pierluisi aclaró que aunque Obama firmó la legislación, constató que él cree en apoyar los programas de intercambio de jeringuillas, pero el Congreso los vedó y que continuará la búsqueda de alternativas.
Confirmó que tanto él como el congresista José Serrano intentaron infructuosamente de revertir la medida presupuestaria mediante el Proyecto 179.
Vargas Vidot sostuvo que el caucus hispano fue bien sensible al asunto y Pierluisi muy solidario.
Pierluisi, por su parte, dijo que para el presupuesto federal que entra en vigor ahora, ya no hay nada que se pueda hacer para garantizar financiamiento a estos programas. Su prioridad ahora, dijo, será lograr que se levante la veda para el próximo año fiscal.
“Yo me voy a unir a los que luchan porque este tipo de programa siga teniendo apoyo del Gobierno federal y las razones son muchas. Esto reduce la incidencia del HIV, reduce la incidencia de Hepatitis C”, dijo Pierluisi. “Si estás a favor de mejorar la salud de un pueblo, tienes que estar a favor de esta medida. Los que no lo favorecen son los que tienen una visión bien limitada de como tratar la adicción”.
Podrían financiar programa con fondos estatales
El secretario de Salud, Lorenzo González, dijo por su parte que el programa podría ser financiado con fondos estatales para evitar que aumente el contagio de enfermedades venéreas.
“Una de las cosas que tenemos que discutir es qué medidas podemos tomar para financiar esto con fondos estatales. Es un programa que se reconoce como beneficioso y esto puede tener un impacto negativo en el esfuerzo estatal de contener el HIV, la Hepatitis C y B”, dijo González.
Dijo que el Centro para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) ha hecho estudios en Estados Unidos sobre la efectividad de estos programas de intercambio de jeringuillas en la prevención de estas enfermedades.
“La ausencia de financiamiento no devalúa la necesidad del esfuerzo”, dijo el Secretario de Salud.