Desde la aparición de los teléfonos celulares y el Internet, la dignidad de las personas -en su mayoría mujeres- se ha visto arriesgada a manos de exparejas resentidas o molestas, quienes aprovechan las fotografías que tomaron en la intimidad para difundirlas en el ciberespacio como venganza.
En el 2009, luego que terminar con su novia, Hunter Moore creó el site “Is anyone up?“. La página estaba dedicada a colgar fotos pornográficas de mujeres enviadas por exnovios despechados. El site recibía 30 millones de visitas al mes y generaba $10,000 mensualmente. La fama del portal provocó que su controversial fundador fuera apuñalado por un hombre, acusándolo de denigrar y mancillar la reputación de las personas. Luego de varias demandas, y hasta una amenaza del grupo Anonymous, Hunter Moore decidió vender el site a una organización benéfica contra el acoso escolar llamada BullyVille.
Ahora al buscar la dirección cibernética de “Is anyone up?” te redirige al site “Bullyville”, en una movida de Moore buscando redimirse luego de afectar a miles de personas. “Is Anyone Up?” ya no está, pero el modelo fue copiado por diferentes páginas web, como “Is Anybody Down“, “Submit Your Ex” y “Texxxan“, que no solo colocan la imagen del alguna víctima, sino que también proveen información personal. Estas páginas dedicadas al porno de venganza han logrado mantenerse funcionando legalmente, e incluso cobran 250 dólares a las mujeres que desean retirar sus fotos.
Es la propia legislación la que permite a estos “websites” prosperar amparados bajo los principios de libre expresión, obligando a las afectados a seguir complejos y costosos procesos judiciales para que remuevan sus fotografías.
Craig Brittain, autor de “Is Anybody Down“, afirmó: “no es nuestra intención avergonzar ni herir a nadie con estas fotografías. Es solo entretenimiento y negocios. Nuestra meta es volvernos grandes y rentables. No queremos ser instrumentos de venganza ni hacer algo malicioso, solo entretenernos y hacer dinero”. Al ser consultado sobre si no consideraba que lo que hacía era inmoral, Brittain se limitó a responder: “nuestra sociedad es realmente inmoral”.
En Puerto Rico también es común que se filtre por la red imágenes de chicas desnudas o videos sexuales de estas. Páginas locales como “P**asPR” y “Xposed Magazine” han “posteado” en sus páginas fotos de mujeres, en las que se les tilda de diferentes epitetos peyorativos. A diferencia de “Is anybody up?” y otros portales, los autores de estas bitacoras locales no generan ingresos monetarios y sus víctimas son en su mayoría modelos de exhibiciones de autos y promociones.
¿Pero qué motiva a las personas a retratarse desnudas o tomar fotos aún sabiendo que el destino de las imágenes es incierto? “Yo le tomo foto a mis parejas para masturbarme. Me excita tomarle fotos”, afirmó Ramón. “Yo le tiro fotos a mi novia como parte del foreplay”, contó Josean, de 25 años. Ramón y Josean confesaron que no utilizarían las fotos en alguna página de porno de venganza, pero sí saben de amigos que han sido afectados cuando exparejas han compartido sus fotos íntimas una vez concluida la relación sentimental.
Karla, estudiante de enfermería, dijo: “Yo he dejado que mi novio me tome fotos por la confianza que le tengo. Es como un pacto entre nosotros”. Por su parte, Natalia nos comentó sin tapujos: “Nos retratamos para provocar deseo. La tecnología no has hecho comunicar la pasión de forma creativa”. Todas las personas entrevistadas aseguraron sentir cierto temor de que sus fotografías terminen en el Internet, pero la seguridad de que sus parejas no van a romper esa intimidad es aún mayor.
Al parecer, y con la tendencia de tomarse fotos eróticas sin rasgos de debilitarse, las páginas de porno de venganza tendrán trabajo por mucho tiempo.
Nota del editor: Esta es la sexta entrega de una serie sobre el amor y el desamor en la era cibernética.