El aumento en la factura eléctrica podría responder a un acuerdo para ofrecer mejoras salariales a personal de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER), opinó ayer el economista Jaime Benson, quien recordó que la huelga de ese gremio fue levantada cuando ganó el nuevo gobernador.
“Falta información; no está muy clara la información. Vamos a tener que esperar que todos estos asuntos se aclaren”, indicó. Subrayó que “lo que tenemos que ver es si el aumento va a rebasar el precio del combustible”, y mencionó la posible relación entre la culminación del contrato con una compañía brasilera que ofrecía precio preferencial a la Autoridad de Energía Eléctrica.
Recordó que la gasificación de la Termoeléctrica Costa Sur conllevaría un ahorro en la factura.
Además, observó que hay un contraste, ya que por un lado se pretende ofrecer subsidios como parte de la propuesta Ley de Empleos Ahora –que se estudia en la Legislatura- y el aumento a los 900 mil clientes no subsidiados.
En cuanto al propuesto aumento en la factura del agua, el profesor sentenció que “no se justifica una cosa ni la otra”, y trajo a colación la intención de cobrar cuentas morosas y utilizar plantas hidroeléctricas para atraer economías a la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados.
Presidente UTIER lo niega
Por su parte, el presidente de la UTIER, Ángel Figueroa Jaramillo, rechazó el planteamiento y sostuvo que “parece que no leen las noticias”.
Recordó que para el 27 agosto de 2012, cuando se anunció la reducción del 20 por ciento en la factura de electricidad, “yo dije que era ficticia, que los números no cuadraban y prospectivamente, después de la elección iban a cobra la diferencia. Lo dije en cientos de ocasiones. No es un aumento, están recobrando el dinero que dejaron de cobrar antes de las elecciones. Y los miembros de la Junta de Gobierno que lo autorizaron son los mismos”.
Añadió que “hacen cualquier cosa para desviar la atención”. Opinó que resulta “muy interesante” que se le atribuya el cobro de $70 millones que no se cobraron al aumento que reclaman. “Si fuera para el aumento se derrotaría; son 600 millones que se necesitan. No es eso, no saben disimular. Es totalmente falso, nosotros (aun) no hemos ni negociado”.
El líder sindical reiteró que “el mal llamado aumento en la luz no tiene que ver con los gastos operacionales. El déficit nosotros demostramos que se dio por la intención de incidir en el proceso electoral, siendo totalmente falso. Ahora están recobrando ese dinero. Nosotros, obviamente, entraremos en la negociación. La demanda inicial cuesta $22 millones al año y es parte de la negociación. No te puedo decir que esa cantidad de $4,300 que es el presupuesto de la Autoridad la va a quebrar. Y no conllevará un aumento al costo energético”
Insistió en que es “una ecuación sencilla” que para que haya un aumento de un centavo en el kilovatio/hora debe haber un aumento de $172 millones en gastos. “Y eso lo saben ellos”, dijo.