Miércoles 19.06.2013

Conéctate aquí

 
 

¿Qué nos trajeron Los Reyes? (Opinión)

“Si pedimos con fe no nos fallan y debajo de la cama de todos los puertorriqueños aparecerá la voluntad de ese trío maravilloso”

EL VOCERO / Archivo / Ingrid Torres

Recuerdo, de pequeño, el nerviosismo agradable que sentía cada anhelado 6 de enero. Vivía en el campo con mis abuelos y cada víspera salía a recoger la yerba que ponía con mucha fe e ilusión debajo de la cama. A insistencias de mi abuela, me marchaba a mi cuarto temprano, decía la oración y mientras trataba de quedarme despierto hasta la llegada de los Magos de Oriente sentía como la fresca brisa y el frío de la noche penetraba por las rendijas de la vieja casa de madera y cerraba mis párpados.

Nunca logré ver la llegada de los Reyes, pero siempre supe que habían estado allí. La yerba para los camellos unas veces desaparecía en su totalidad y en otras ocasiones sabía de su presencia por el rastro que dejaban. Nunca me defraudaron. Mis abuelos se levantaban por la algarabía que formaba al percatarme que me habían dejado regalos y compartían la satisfacción y felicidad de la sorpresa.

Con el paso del tiempo reviví aquellos positivos momentos de ilusión. Ví como mis hijos disfrutaban del mismo nerviosismo y pedían con esperanza sus juguetes favoritos. Cada mañana del día de Reyes se levantaban más temprano que de costumbre y comenzaban con carcajadas y rostros felices a correr por la casa dando la alerta de que Los Reyes habían llegado y comenzaban con prisa a rasgar la envoltura de los obsequios.

En mis años de infancia y en mis años de padre de infantes nunca existió riña entre los amigos adversos como usualmente se pintan a Santa Claus y a los Reyes Magos. Ambos cumplían las expectativas. Ambos con sus particularidades, sus distintas procedencias culturales y sus idiomas diferentes se amoldaban perfectamente a las expectativas de los niños puertorriqueños. De niño siempre supe que cada cual tenía su lugar y su momento. Así lo transmití a mis hijos.

Probablemente esas experiencias positivas con esos dadivosos personajes que premian a quienes se portan bien, tienen buenos modales, estudian, no faltan a la escuela, sacan buenas notas y respetan a sus padres, fue mi primer contacto con lo mejor de dos mundos. Ambos producían felicidad. Ambos eran cómplices en el buen sentido de la palabra de la familia puertorriqueña, de su religiosidad, sus valores y su rol social.

Nunca me pregunté, hasta ser adolescente por qué razón los niños de Puerto Rico eran más privilegiados que los de otros lugares donde solo va uno de los dos, Santa o Los Reyes, y a veces ninguno. ¿Por qué nuestros niños reciben doble regalo? Tal vez es por lo mismo que tenemos dos idiomas oficiales, dos himnos y dos banderas. O quizás por lo mismo que tenemos dos ojos, dos manos, dos piernas y dos oídos. La contestación puede ser tan racional o tan irracional como usted prefiera. ¿Quién sabe?

Lo que sí sé y de lo que estoy seguro es que muchos puertorriqueños, aunque no se atrevan a admitirlo, de todas las edades, niveles socioeconómicos, profesiones y procedencias, la noche del 5 de enero pidieron algo a Los Reyes Magos. Unos lo pidieron para sí y otros para el País. Unos en su mente y otros en voz alta pero con la esperanza de que de lo alto les complacieran.

Personalmente, le pedí a Los Reyes que sacaran del camino varios aspectos negativos que me desagradan. Les pedí un País menos politizado, sin fanatismos, sin odios, sin rencores. Una sociedad sin criminalidad, sin narcotráfico y sin violencia.  Un Pueblo sin pobreza, sin desempleo y sin temores. En términos positivos, les pedí que nos trajeran salud física y mental, comprensión y entendimiento, desarrollo económico, empleos suficientes y bien remunerados. Inversionistas, empresarios locales y productividad. Respeto a los demás, a nuestra cultura, tradiciones, nacionalidad e identidad.

Les pedí también el nuevo gobierno funcione, sea eficaz, eficiente y competente, con funcionarios públicos sensibles, humildes, comprometidos con servir y dar lo mejor para el futuro del País.

Soy un optimista empedernido cuando se trata de los obsequios que se le pide y traen los Reyes Magos. Mi experiencia es que si pedimos con fe no nos fallan y debajo de la cama de todos los puertorriqueños aparecerá la voluntad de ese trío maravilloso que encarna la experiencia de honrar a los niños del mundo en representación del Niño Divino.

Como pueblo a veces somos voluntariosos, emocionales e ingenuos. Para Los Reyes somos los clientes perfectos. La mayoría hemos sido traviesos pero no malos. No tengo duda alguna que si pedimos con fe no resultaremos defraudados.

Comentarios a: [email protected]

Ver más en

Comentarios

Ver Comentarios
NOTICIAS MÁS COMPARTIDAS

Amenazan de muerte al Gobernador

La amenaza fue hecha a través de Twitter.
547
Leer más

Reconocido el rechazo al ELA

Comité de Descolonización expresa que Puerto Rico vive un estado de “su...
467
Leer más
Determinación del Supremo revoca decisión del Apelativo
Confirmó la representante Sonia Pacheco a EL VOCERO
Aús se desconoce la identidad de las personas.
Ansioso Orlando Cruz por disputar el título ante ‘Siri’ Salido
A su vez continuará ejerciendo el cargo de presidente de Univision Puert...
X

Entra a tu cuenta

  • Usuario
  • Contraseña
X

Regístrate y escoje tus secciones favoritas

*Información Requerida

M    F

Con Mi Vocero podrás escojer tus secciones favoritas
y determinar cuales noticias aparecerán en la página principal.

Deseo que mi página principal de Mi VOCERO contenga las siguientes CUATRO (4) categorías
  • Politica
  • Ley y Orden
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Actualidad
  • Insólitas
  • Negocios
  • VoceroXtra
Deseo recibir mediante correo electrónico un resumen de noticias:
  • Diario
Términos y Condiciones

Este contrato describe los términos y condiciones aplicables al uso de los servicios ofrecidos por El Vocero de Puerto Rico dentro del sitio www.vocero.com. Cualquier persona (en adelante "Usuario" o en plural "Usuarios") que desee acceder y/o usar el sitio o los Servicios podrá hacerlo sujetándose a los Términos y Condiciones Generales respectivos, junto con todas las demás políticas y principios que rigen El Vocero de Puerto Rico y que son incorporados al presente por referencia.

CUALQUIER PERSONA QUE NO ACEPTE ESTOS TÉRMINOS Y CONDICIONES GENERALES, LOS CUALES TIENEN UN CARÁCTER OBLIGATORIO Y VINCULANTE, DEBERÁ ABSTENERSE DE UTILIZAR EL SITIO Y/O LOS SERVICIOS.

El Usuario debe leer, entender y aceptar todas las condiciones establecidas en los Términos y Condiciones Generales y en las Políticas de Privacidad así como en los demás documentos incorporados a los mismos por referencia, previo a su registración como Usuario de El Vocero de Puerto Rico.

Capacidad

Los Servicios sólo están disponibles para personas que tengan capacidad legal para contratar. No podrán utilizar los servicios las personas que no tengan esa capacidad, los menores de edad o Usuarios de MercadoLibre que hayan sido suspendidos temporalmente o inhabilitados definitivamente. Si estás registrando un Usuario como Empresa, debes tener capacidad para contratar a nombre de tal entidad y de obligar a la misma en los términos de este Acuerdo.

Registración

Es obligatorio completar el formulario de registración en todos sus campos con datos válidos para poder utilizar los servicios que brinda www.vocero.com. El futuro Usuario deberá completarlo con su información personal de manera exacta, precisa y verdadera y asume el compromiso de actualizar los Datos Personales conforme resulte necesario. El Vocero de Puerto Rico podrá utilizar diversos medios para identificar a sus Usuarios, pero El Vocero de Puerto Rico NO se responsabiliza por la certeza de los Datos Personales provistos por sus Usuarios. Los Usuarios garantizan y responden, en cualquier caso, de la veracidad, exactitud, vigencia y autenticidad de los Datos Personales ingresados.

El Usuario accederá a su cuenta personal mediante el ingreso de su nombre de usuario y clave de seguridad personal elegida. El Usuario se obliga a mantener la confidencialidad de su Clave de Seguridad. La Cuenta es personal, única e intransferible, y está prohibido que un mismo Usuario registre o posea más de una Cuenta. En caso que El Vocero de Puerto Rico detecte distintas Cuentas que contengan datos coincidentes o relacionados, podrá cancelar, suspender o inhabilitarlas. 

El Usuario será responsable por todas las operaciones efectuadas en su Cuenta, pues el acceso a la misma está restringido al ingreso y uso de su Clave de Seguridad, de conocimiento exclusivo del Usuario. El Usuario se compromete a notificar a El Vocero de Puerto Rico en forma inmediata y por medio idóneo y fehaciente, cualquier uso no autorizado de su Cuenta, así como el ingreso por terceros no autorizados a la misma. Se aclara que está prohibida la venta, cesión o transferencia de la Cuenta (incluyendo la reputación y calificaciones) bajo ningún título.

El Vocero de Puerto Rico se reserva el derecho de rechazar cualquier solicitud de registración o de cancelar una registración previamente aceptada, sin que esté obligado a comunicar o exponer las razones de su decisión y sin que ello genere algún derecho a indemnización o resarcimiento.

Modificaciones del Acuerdo

El Vocero de Puerto Rico podrá modificar los Términos y Condiciones Generales en cualquier momento haciendo públicos en el Sitio los términos modificados. Todos los términos modificados entrarán en vigor a los 10 (diez) días de su publicación. Dentro de los 5 (cinco) días siguientes a la publicación de las modificaciones introducidas, el Usuario deberá comunicar por e-mail si no acepta las mismas; en ese caso quedará disuelto el vínculo contractual y será inhabilitado como Usuario siempre que no tenga deudas pendientes. Vencido este plazo, se considerará que el Usuario acepta los nuevos términos y el contrato continuará vinculando a ambas partes.

Privacidad de la Información

Para utilizar los Servicios ofrecidos por El Vocero de Puerto Rico, los Usuarios deberán facilitar determinados datos de carácter personal. Su información personal se procesa y almacena en servidores o medios magnéticos que mantienen altos estándares de seguridad y protección tanto física como tecnológica.

Sanciones. Suspensión de operaciones

Sin perjuicio de otras medidas, El Vocero de Puerto Rico podrá advertir, suspender en forma temporal o inhabilitar definitivamente la Cuenta de un Usuario o una publicación,  aplicar una sanción que impacte negativamente en la reputación de un Usuario, iniciar las acciones que estime pertinentes y/o suspender la prestación de sus Servicios si (a) se quebrantara alguna ley, o cualquiera de las estipulaciones de los Términos y Condiciones Generales y demás políticas de El Vocero de Puerto Rico.

Fallas en el sistema

El Vocero de Puerto Rico no se responsabiliza por cualquier daño, perjuicio o pérdida al Usuario causados por fallas en el sistema, en el servidor o en Internet. El Vocero de Puerto Rico tampoco será responsable por cualquier virus que pudiera infectar el equipo del Usuario como consecuencia del acceso, uso o examen de su sitio web o a raíz de cualquier transferencia de datos, archivos, imágenes, textos, o audio contenidos en el mismo. Los Usuarios NO podrán imputarle responsabilidad alguna ni exigir pago por lucro cesante, en virtud de perjuicios resultantes de dificultades técnicas o fallas en los sistemas o en Internet. El Vocero de Puerto Rico no garantiza el acceso y uso continuado o ininterrumpido de su sitio. El sistema puede eventualmente no estar disponible debido a dificultades técnicas o fallas de Internet, o por cualquier otra circunstancia ajena a El Vocero de Puerto Rico; en tales casos se procurará restablecerlo con la mayor celeridad posible sin que por ello pueda imputársele algún tipo de responsabilidad. El Vocero de Puerto Rico no será responsable por ningún error u omisión contenidos en su sitio web.

Propiedad intelectual

Los contenidos de las pantallas relativas a los servicios de El Vocero de Puerto Rico como así también los programas, bases de datos, redes, archivos que permiten al Usuario acceder y usar su Cuenta, son de propiedad de El Vocero de Puerto Rico y están protegidas por las leyes y los tratados internacionales de derecho de autor, marcas, patentes, modelos y diseños industriales. El uso indebido y la reproducción total o parcial de dichos contenidos quedan prohibidos, salvo autorización expresa y por escrito de El Vocero de Puerto Rico. El Sitio puede contener enlaces a otros sitios web (incluyendo los sitios pertenecientes al Programa MercadoSocios) lo cual no indica que sean propiedad u operados por El Vocero de Puerto Rico. En virtud que El Vocero de Puerto Rico no tiene control sobre tales sitios, NO será responsable por los contenidos, materiales, acciones y/o servicios prestados por los mismos, ni por daños o pérdidas ocasionadas por la utilización de los mismos, sean causadas directa o indirectamente. La presencia de enlaces a otros sitios web no implica una sociedad, relación, aprobación, respaldo El Vocero de Puerto Rico a dichos sitios y sus contenidos.

Indemnización

El Usuario indemnizará y mantendrá indemne a El Vocero de Puerto Rico, sus filiales, empresas controladas y/o controlantes, directivos, administradores, representantes y empleados, por cualquier reclamo o demanda de otros Usuarios o terceros por sus actividades en el Sitio o por su incumplimiento los Términos y Condiciones Generales y demás Políticas que se entienden incorporadas al presente o por la violación de cualesquiera leyes o derechos de terceros, incluyendo los honorarios de abogados en una cantidad razonable.

Domicilio

Se fija como domicilio de El Vocero de Puerto Rico la Avenida Constitución 206, San Juan PR 00901. 


Acepto los términos y condiciones del uso de vocero.com y mi vocero.
  • No