Pedro Pierluisi reconoció ayer su posición como el funcionario electo de mayor rango dentro del Partido Nuevo Progresista (PNP), aunque no vislumbra aspirar a presidir la colectividad mientras el gobernador Luis Fortuño retenga el cargo.
El Comisionado Residente en Washington D.C., quien revalidó su puesto con una gran cantidad de votos, se reintegrará a sus labores el próximo martes sin dejar a un lado la responsabilidad fiscalizadora que entiende que ahora le corresponde más que nunca.
“Soy el funcionario de más alto rango dentro del PNP y me tengo que acrecer ante esa nueva realidad. No voy a rehuir de mi responsabilidad. Voy a ser portavoz principal de mi partido, porque tengo que serlo. (La presidencia) dependerá del sentir de los funcionarios de mi partido”, expresó Pierluisi a EL VOCERO.
“Tenemos un presidente que es nuestro gobernador. Jamás cuestionaría su liderato o me interpondría. Pero a partir del 2 de enero seré el funcionario electo de más alto rango de mi partido”, repitió.
El funcionario subrayó además que la ley que crea su cargo lo hace el representante oficial de Puerto Rico ante el Congreso de Estados Unidos y su rama ejecutiva.
Pierluisi asumió que ahora le corresponden cuatro años de minoría, fiscalizando al Partido Popular Democrático (PPD) y de ser la voz cantante a la hora de resolver el tema de estatus político del País.
“Tengo en mis hombros mayor peso, seré la voz principal de mi Partido a la hora de defender los ideales los progresistas. Mi plan para los próximos cuatro años es venir cada vez que recese el Congreso, ahora tendré más presencia en la Isla”, manifestó.
Aseguró que independientemente de que coincida o no con las posturas del gobernador electo, Alejandro García Padilla, continuará con la defensa de Puerto Rico y de la estadidad en la esfera federal.
“No voy a cambiar mi manera de ser cooperadora. Evito los ataques, insultos, la política chiquita, los dimes y diretes. Pero cuando vea algo que no es correcto lo voy a decir. No voy a dejar pasar ni una. Si hay algo positivo y me preguntan, tengo reparos en decirlo”, sostuvo. “Siempre trato de poner el nombre de Puerto Rico en alto por lo que no voy a usar el foro federal para atacar al gobernador electo. Seré mesurado en mis críticas fuera de nuestra Isla. Porque primero soy puertorriqueño y después todo lo demás, ciudadano americano, estadista, penepé y demócrata”, añadió.
El Comisionado Residente insistió en que la carta de triunfo del PNP es el resultado del plebiscito, que a su entender fue un mandato claro a favor de la estadidad. Razón por la que no descansará hasta que difunda ese mensaje en el Congreso, la Casa Blanca, la prensa nacional –de la cual ya tiene varias solicitudes de entrevista- y de ser necesario en la Organización de Naciones Unidas (ONU) y otros foros internacionales.
El apoyo que recibió en las urnas lo atribuyó a la confianza que inspira en los electores. “Lo agradezco. Confiaron en mí, en que no he tenido mayores agendas, que soy fiel a los postulados de mi partido, a nuestro ideal y al de los puertorriqueños. Soy respetuoso, porque una vez me eligen me convierto en representante de todos los puertorriqueños y puertorriqueñas”, ratificó.