Olvídense de Nueva York y Boston como los únicos grandes mercados en las Mayores. Los dos equipos de Los Ángeles tienen los bolsillos profundos para competir ‘chavo a chavo’ con cualquiera.
Mientras dos de sus rivales divisionales se peleaban por Josh Hamilton, los Angelinos fueron los que atraparon al pez grande de la temporada muerta con un contrato de 5 años y $125 millones. Así sorprendieron a los expertos y evitaron quedarse con las manos vacías tras decepcionar en el 2012, a pesar de las adquisiciones de Albert Pujols, C.J. Wilson y Zack Greinke, y el ascenso de Mike Trout.
Dejaron ir a Dan Haren y Ervin Santana y desocuparon espacio en su elevada nómina, que incluye un compromiso de más de $200 millones a Albert Pujols. La movida resulta aún más favorable para los Angelinos si consideramos que le quitaron el cuarto bate a su máximo rival en el Oeste de la Liga Americana.
Mientras, los Dodgers lucían como uno de los equipos perdedores desde el desenlace de la temporada, pero su panorama cambió con la firma del mejor abridor en el mercado de agentes libres, Greinke, más el codiciado Ryu Hyun-Jin. Pagaron $147 millones por contar durante seis años con el exganador del Cy Young; por el zurdo surcoreano desembolsaron $36 millones, más otros $26 millones por los derechos de negociar con el equipo de Hanwha.
Otro equipo que empezó sin hacer mucho ruido en las reuniones de los gerentes generales y luego se insertó entre los grandes ganadores fueron los Reales de Kansas City, quienes renovaron su rotación al añadir a James Shields y Wade Davis, procedentes de Tampa Bay. Previamente habían traído a bordo a Ervin Santana y Jeremy Guthrie.
Por el momento los Rays lucen diezmados, aunque habrá que ver si los prometedores jugadores jóvenes que recibieron (Wil Myers, Jake Odorizzi, Mike Montgomery y Patrick Leonard) rinden dividendos en un futuro cercano
Aunque muchos se hayan olvidado, los Azulejos de Toronto fueron los primeros en darle vida a la temporada muerta con un megacambio que trajo al campocorto dominicano José Reyes, así como los lanzadores Mark Buerhle y Josh Johnson.
Igualmente firmaron por dos años y $16 millones al jardinero Melky Cabrera, quien busca su lugar de vuelta en las Mayores luego de una suspensión por arrojar positivo. Estos riesgos asumidos, incluyendo Johnson -propenso a lesionarse-, pudieran darle resultados positivos a los Azulejos en la División Este de la Liga Americana, la sección más dura de todas las Grandes Ligas. Además, todavía buscan adquirir al nudillero R.A. Dickey, el Cy Young de la Liga Nacional.
Sin duda, uno de los grandes ganadores del receso invernal es el boricua Ángel Pagán, que recibirá un gran aumento en su condición salarial. Ganará $40 millones por cuatro años luego de ayudar a los Gigantes de San Francisco a ganar su segunda Serie Mundial en tres años.
Se le une en San Francisco su compatriota Ándres Torres, quien regresa con la novena de la bahía tras un año en Nueva York. Además de los puertorriqueños, los Gigantes recompensaron a otras piezas claves en su equipo, logrando acuerdos multianuales con Marco Scutaro y el relevista Jeremy Affeldt.
Los Mets de Nueva York pudieran ser perdedores si cambian o no extienden el contrato de Dickey, quien viene de ganar 20 juegos con 230 ponches. Es difícil predecir el futuro de los nudillistas por la naturaleza de un lanzamiento que ni ellos saben a donde va; pueden tener un año espectacular y otro pésimo.
Lo que sí es seguro es que los Mets retuvieron a David Wright con uno de los contratos más grande de esta temporada muerta. Después que en el 2011 el dueño de los Mets, Fred Wilpon, dijo que Wright “no es una superestrella”, en el 2012 tuvo que abrir la chequera para darle $138 millones y pagarle como una. En ocho años sabremos si valió la pena.
En Boston, las adquisiciones de Shane Victorino y Mike Napoli (todavía no es oficial) fueron buenas movidas para los Medias Rojas, ambas por 3 años y $39 millones. Las firmas no rejuvenecen la alineación, pero añaden velocidad y poder, así como un poco de pimienta a ese camerino. Añadieron además al veterano lanzador Ryan Dempster por dos años y $26.5 millones; a sus 35 años, estará por ver qué ofrece luego de que en su primera experiencia en la Liga Americana acumulara ERA de 5.09.
Para los Nacionales, traer de vuelta a la Liga Nacional a Haren es una gran adición a un núcleo de lanzadores jóvenes como Stephen Strasburg, Jordan Zimmerman y Gio González. Haren viene de su peor temporada con 12-13 y 4.33 de efectividad, luego de registrar 16-10 y 3.17 de ERA en el 2011 con los Angelinos.
Por otro lado, los Yankees ‘salvaron la cara’ al acordar con Kevin Youkilis para servir de salvavidas y remplazar al lesionado Alex Rodríguez, quien estará fuera hasta mediados de la temporada 2013; también juega primera base en caso de que Mike Teixeira vuelva a lesionarse. Sus .235 de promedio y 19 jonrones no impresionan, pero su trayectoria anterior y el bateo oportuno que ayudó a impulsar a los Medias Blancas pueden ser indicativos de que aún le queda béisbol.
No obstante, tuvieron que pagar mucho más ($12 millones) que los $3 millones que recibió Eric Chávez por irse de Nueva York a Arizona. Los ‘Mulos del Bronx’ también retuvieron a tres de sus veteranos lanzadores: Hiroki Kuroda, Andy Pettite y Mariano Rivera. Lo preocupante es que estos tienen 37, 40 y 43 años, respectivamente, aunque por eso los firmaron por un año. Retener al veterano Ichiro Susuki fue una sabia decisión, así como mantener al veloz Brett Gardner. Pero lo cierto es que no lucen como un mejor equipo, especialmente cuando sus rivales insertaron piezas claves para competir por el título.
En Filadelfia, los Filis atendieron necesidades con la adquisición del veterano Michael Young para ocupar la tercera almohadilla. Young viene de una pobre temporada con .277 y 67 impulsadas, cuando en su carrera promedia más de .300 y 90 remolcadas. Ben Revere, quien viene de los Mellizos, refuerza en los jardines.
Theo Epstein y los Cachorros de Chicago querían dejar su huella con la firma del derecho Aníbal Sánchez, pero los Tigres le ofrecieron $5 ‘milloncitos’ adicionales para retener sus servicios.
Hasta ayer, faltaban por firmar jugadores de la talla de Michael Bourn y Nick Swisher, quienes no son protagonistas pero podrían terminar jugando papeles importantes en el presente y futuro de algún contendor, equipo prometedor o proyecto de reconstrucción.