Miércoles 19.06.2013

Conéctate aquí

 
 

St. Jude: una promesa de vida y esperanza

A diario St. Jude recibe entre 220 y 250 pacientes ambulatorios, y 7,500 pacientes nuevos al año.

Zaida Santiago y su hija Alana Isabella Torres, de Ponce. Foto EL VOCERO/Ingrid Torres/Enviada Especial
Yazmín Santa y su hija Tazleemar González, de Naguabo. Foto EL VOCERO/Ingrid Torres/Enviada Especial EL VOCERO
El cantante puertorriqueño Luis Fonsi es una de las figuras que apoya el St. Jude y participará en otra campaña esta Navidad. Foto EL VOCERO/Ingrid Torres/Enviada Especial
Foto EL VOCERO/Ingrid Torres/Enviada Especial
Imagen de San Judas en la entrada del hospital. Foto EL VOCERO/Ingrid Torres/Enviada Especial

Memphis, Tennessee – “Para mí, simplemente es inaceptable que un niño muera en el amanecer de su vida”.

Esa cita del actor, comediante y productor estadounidense Danny Thomas es la prédica del St. Jude Children’s Research Hospital, donde las 24 horas del día luchan por dar salud y esperanza a niños diagnosticados con cáncer, y a descubrir mejores tratamientos.

Cuando su hijo Tony era pequeño, Thomas vivió una de las experiencias más dolorosas de su vida: ver que se le negó atención médica a un niño porque su familia no tenía los recursos económicos para costearla.

Otra experiencia que hizo crecer su fe, fue cuando su esposa Rose Marie estaba embarazada. Oró a San Judas y le dijo: “Dame lo que te pido y te construiré un santuario” para dar servicios a niños. Donó los $7 que tenía y al día siguiente fue a una audición para un anuncio. Lo contrataron y le pagaron $70, la misma cantidad que costaba el parto.

No solo consiguió trabajo sino que este hijo de inmigrantes libaneses y cuyo verdadero nombre era Amos Jacobs Kairouz –adoptó como nombre artístico los nombres de dos de sus hermanos, Danny y Thomas– alcanzó la fama. ¿???

Tiempo de cumplir su promesa

Aunque tenía determinación, no sabía cómo lo haría. Su amigo el doctor Lemuel Diggs, le dijo: “No trates solo de que se sientan mejor. Trata de descubrir lo que los enferma”. Mientras, su consejero espiritual, el obispo católico de Toledo, Samuel Stritch, le sugirió que estableciera un hospital para niños en Memphis, Tennessee.

En el 1950 el filántropo, quien logró éxito con la serie televisiva ‘Make Room for Daddy’, comenzó a aunar fuerzas y contactó cerca de 100 líderes de toda la nación que en 1957 se convirtieron en los primeros contribuyentes del proyecto. Se estableció la American Lebanese Associated Charities (ALSAC), que hoy día es la segunda agrupación de caridad para servicios de salud más grande en Estados Unidos, la cual opera y sostiene el hospital.

St. Jude es considerado un centro comprensivo, ya que provee todos los servicios necesarios como pruebas de laboratorio, cirugías, tratamientos y medicamentos, explicó la portavoz de ALSAC, Lorena Walson, quien acompañó a la prensa durante la visita a las instalaciones.

A diario St. Jude recibe entre 220 y 250 pacientes ambulatorios, y 7,500 pacientes nuevos al año. Pero otros reciben el beneficio a distancia, ya que hay varios centros alrededor del mundo auspiciados por ASLAC que se nutren de sus descubrimientos. Anualmente surgen 12 mil casos de cáncer infantil. A St. Jude van los casos más raros o difíciles, ya que se ha encargado de que sus descubrimientos sean compartidos con otros hospitales. El 30 por ciento de los pacientes que atienden cuentan con el respaldo de un plan médico. “Pero si no tienen, no pagan nada”, aclaró Walson.

Como ejemplo de su labor, está el caso de Dwight Tosh, quien en el 1962 ingresó al hospital. Fue el paciente número 17. Sufría Hodgkin’s lymphoma. En el 2007 regresó a participar en el estudio St. Jude LIFE para sobrevivientes a largo término. Es padre, abuelo y portavoz de St. Jude.

Hay pacientes y personal de diferentes partes del mundo, como el médico ponceño Víctor Santana, descrito por ellos como “uno de nuestros más queridos doctores”. También hay tres investigadores puertorriqueños.

“¡Bip bip!”

El personal hace todo lo posible para que los niños sientan el mayor alivio posible durante su tratamiento. Al entrar al recibidor del hospital, se escuchó un “¡bip bip!”. Era una niña de unos 7 años, con una bandana negra que cubría su cabeza falta de cabello. Iba sentada sobre un carrito de metal rojo Radio Flyer, halado por su madre, ya que es más divertido y cómodo no tener que caminar cuando la quimioterapia roba la energía.

En otro momento, se escuchó por los altoparlantes la llegada de la Bella Durmiente y el Príncipe Encantador (Charming). “Esto es el hospital de los niños. Siembre hay actividades para ellos”, comentó Walson.

La decoración también fue diseñada para ellos. Existen el Pasillo Verano, el Invierno, el Primavera y el Otoño –pintados de acuerdo a cada estación–, además de dibujos que incluyen niños sin cabello, como en la vida real, en la que deben estar incluidos en todas las actividades cotidianas.

St. Jude necesita $1.8 millones diarios para funcionar, ya que provee todos los servicios y medicamentos necesarios para los pacientes, y les ofrece transportación y alimentos cuando van al hospital. Las familias no pagan por las cirugías ni los tratamientos –a veces de por vida– o servicios de rehabilitación como terapia del habla o física, ni los pasajes y hospedaje si viven fuera de la ciudad o del País.

Esa cantidad también cubre gastos de investigación, como el más grande sobre Sicocell y sobre niños con sida. “Ya le dimos resultados al Centro de Control de Enfermedades (CDC), todo lo de la influenza, que se ha estudiado por 15 o 20 años, cuando surgió la fiebre bobina”, mencionó Walson.

El centro hospitalario cuenta con importantes donaciones de empresas como CVS Pharmacies, que aportó $20 millones para el Centro de Rehabilitación y Servicios Sociales –donde hay capellanes y trabajadores sociales–, mientras que el plan médico MCS costea el centro de comunicaciones desde donde las familias extranjeras pueden llamar a sus países.
Por otra parte, anualmente se celebran 34 mil eventos alrededor del mundo para recaudar fondos. El promedio de las donaciones individuales es de $30. También cuenta con un millón de voluntarios y recibe auspicios corporativos.

Aunque lleva el nombre de San Judas Tadeo, no se trata de un hospital católico ni exclusivamente para familias que profesan la fe. De hecho, en el Pabellón Danny Thomas donde está el mausoleo del fundador, hay una capilla con símbolos de la fe cristiana judía, católica y musulmana. Incluso, una fraternidad universitaria va a iglesias a solicitar donativos para su mantenimiento.

Gracias a St. Jude, ha aumentado en 90 por ciento la tasa de supervivencia de leucemia infantil. En el 1950 solo el 4 por ciento de los pacientes sobrevivía. Hoy, el 94 por ciento lo logra.

Ver más en Actualidad

Comentarios

Ver Comentarios
NOTICIAS MÁS COMPARTIDAS

Amenazan de muerte al Gobernador

La amenaza fue hecha a través de Twitter.
569
Leer más

Reconocido el rechazo al ELA

Comité de Descolonización expresa que Puerto Rico vive un estado de “su...
467
Leer más
Cámara presentará su versión del presupuesto esta semana; ‘papa calien...
Confirmó la representante Sonia Pacheco a EL VOCERO
Unas 10 personas fueron detenidas por las autoridades
San Antonio se quedó sin combustible a las puertas del campeonato
Dagmar deberá someterse a una operación para extirparle un pólipo en su ...
X

Entra a tu cuenta

  • Usuario
  • Contraseña
X

Regístrate y escoje tus secciones favoritas

*Información Requerida

M    F

Con Mi Vocero podrás escojer tus secciones favoritas
y determinar cuales noticias aparecerán en la página principal.

Deseo que mi página principal de Mi VOCERO contenga las siguientes CUATRO (4) categorías
  • Politica
  • Ley y Orden
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Actualidad
  • Insólitas
  • Negocios
  • VoceroXtra
Deseo recibir mediante correo electrónico un resumen de noticias:
  • Diario
Términos y Condiciones

Este contrato describe los términos y condiciones aplicables al uso de los servicios ofrecidos por El Vocero de Puerto Rico dentro del sitio www.vocero.com. Cualquier persona (en adelante "Usuario" o en plural "Usuarios") que desee acceder y/o usar el sitio o los Servicios podrá hacerlo sujetándose a los Términos y Condiciones Generales respectivos, junto con todas las demás políticas y principios que rigen El Vocero de Puerto Rico y que son incorporados al presente por referencia.

CUALQUIER PERSONA QUE NO ACEPTE ESTOS TÉRMINOS Y CONDICIONES GENERALES, LOS CUALES TIENEN UN CARÁCTER OBLIGATORIO Y VINCULANTE, DEBERÁ ABSTENERSE DE UTILIZAR EL SITIO Y/O LOS SERVICIOS.

El Usuario debe leer, entender y aceptar todas las condiciones establecidas en los Términos y Condiciones Generales y en las Políticas de Privacidad así como en los demás documentos incorporados a los mismos por referencia, previo a su registración como Usuario de El Vocero de Puerto Rico.

Capacidad

Los Servicios sólo están disponibles para personas que tengan capacidad legal para contratar. No podrán utilizar los servicios las personas que no tengan esa capacidad, los menores de edad o Usuarios de MercadoLibre que hayan sido suspendidos temporalmente o inhabilitados definitivamente. Si estás registrando un Usuario como Empresa, debes tener capacidad para contratar a nombre de tal entidad y de obligar a la misma en los términos de este Acuerdo.

Registración

Es obligatorio completar el formulario de registración en todos sus campos con datos válidos para poder utilizar los servicios que brinda www.vocero.com. El futuro Usuario deberá completarlo con su información personal de manera exacta, precisa y verdadera y asume el compromiso de actualizar los Datos Personales conforme resulte necesario. El Vocero de Puerto Rico podrá utilizar diversos medios para identificar a sus Usuarios, pero El Vocero de Puerto Rico NO se responsabiliza por la certeza de los Datos Personales provistos por sus Usuarios. Los Usuarios garantizan y responden, en cualquier caso, de la veracidad, exactitud, vigencia y autenticidad de los Datos Personales ingresados.

El Usuario accederá a su cuenta personal mediante el ingreso de su nombre de usuario y clave de seguridad personal elegida. El Usuario se obliga a mantener la confidencialidad de su Clave de Seguridad. La Cuenta es personal, única e intransferible, y está prohibido que un mismo Usuario registre o posea más de una Cuenta. En caso que El Vocero de Puerto Rico detecte distintas Cuentas que contengan datos coincidentes o relacionados, podrá cancelar, suspender o inhabilitarlas. 

El Usuario será responsable por todas las operaciones efectuadas en su Cuenta, pues el acceso a la misma está restringido al ingreso y uso de su Clave de Seguridad, de conocimiento exclusivo del Usuario. El Usuario se compromete a notificar a El Vocero de Puerto Rico en forma inmediata y por medio idóneo y fehaciente, cualquier uso no autorizado de su Cuenta, así como el ingreso por terceros no autorizados a la misma. Se aclara que está prohibida la venta, cesión o transferencia de la Cuenta (incluyendo la reputación y calificaciones) bajo ningún título.

El Vocero de Puerto Rico se reserva el derecho de rechazar cualquier solicitud de registración o de cancelar una registración previamente aceptada, sin que esté obligado a comunicar o exponer las razones de su decisión y sin que ello genere algún derecho a indemnización o resarcimiento.

Modificaciones del Acuerdo

El Vocero de Puerto Rico podrá modificar los Términos y Condiciones Generales en cualquier momento haciendo públicos en el Sitio los términos modificados. Todos los términos modificados entrarán en vigor a los 10 (diez) días de su publicación. Dentro de los 5 (cinco) días siguientes a la publicación de las modificaciones introducidas, el Usuario deberá comunicar por e-mail si no acepta las mismas; en ese caso quedará disuelto el vínculo contractual y será inhabilitado como Usuario siempre que no tenga deudas pendientes. Vencido este plazo, se considerará que el Usuario acepta los nuevos términos y el contrato continuará vinculando a ambas partes.

Privacidad de la Información

Para utilizar los Servicios ofrecidos por El Vocero de Puerto Rico, los Usuarios deberán facilitar determinados datos de carácter personal. Su información personal se procesa y almacena en servidores o medios magnéticos que mantienen altos estándares de seguridad y protección tanto física como tecnológica.

Sanciones. Suspensión de operaciones

Sin perjuicio de otras medidas, El Vocero de Puerto Rico podrá advertir, suspender en forma temporal o inhabilitar definitivamente la Cuenta de un Usuario o una publicación,  aplicar una sanción que impacte negativamente en la reputación de un Usuario, iniciar las acciones que estime pertinentes y/o suspender la prestación de sus Servicios si (a) se quebrantara alguna ley, o cualquiera de las estipulaciones de los Términos y Condiciones Generales y demás políticas de El Vocero de Puerto Rico.

Fallas en el sistema

El Vocero de Puerto Rico no se responsabiliza por cualquier daño, perjuicio o pérdida al Usuario causados por fallas en el sistema, en el servidor o en Internet. El Vocero de Puerto Rico tampoco será responsable por cualquier virus que pudiera infectar el equipo del Usuario como consecuencia del acceso, uso o examen de su sitio web o a raíz de cualquier transferencia de datos, archivos, imágenes, textos, o audio contenidos en el mismo. Los Usuarios NO podrán imputarle responsabilidad alguna ni exigir pago por lucro cesante, en virtud de perjuicios resultantes de dificultades técnicas o fallas en los sistemas o en Internet. El Vocero de Puerto Rico no garantiza el acceso y uso continuado o ininterrumpido de su sitio. El sistema puede eventualmente no estar disponible debido a dificultades técnicas o fallas de Internet, o por cualquier otra circunstancia ajena a El Vocero de Puerto Rico; en tales casos se procurará restablecerlo con la mayor celeridad posible sin que por ello pueda imputársele algún tipo de responsabilidad. El Vocero de Puerto Rico no será responsable por ningún error u omisión contenidos en su sitio web.

Propiedad intelectual

Los contenidos de las pantallas relativas a los servicios de El Vocero de Puerto Rico como así también los programas, bases de datos, redes, archivos que permiten al Usuario acceder y usar su Cuenta, son de propiedad de El Vocero de Puerto Rico y están protegidas por las leyes y los tratados internacionales de derecho de autor, marcas, patentes, modelos y diseños industriales. El uso indebido y la reproducción total o parcial de dichos contenidos quedan prohibidos, salvo autorización expresa y por escrito de El Vocero de Puerto Rico. El Sitio puede contener enlaces a otros sitios web (incluyendo los sitios pertenecientes al Programa MercadoSocios) lo cual no indica que sean propiedad u operados por El Vocero de Puerto Rico. En virtud que El Vocero de Puerto Rico no tiene control sobre tales sitios, NO será responsable por los contenidos, materiales, acciones y/o servicios prestados por los mismos, ni por daños o pérdidas ocasionadas por la utilización de los mismos, sean causadas directa o indirectamente. La presencia de enlaces a otros sitios web no implica una sociedad, relación, aprobación, respaldo El Vocero de Puerto Rico a dichos sitios y sus contenidos.

Indemnización

El Usuario indemnizará y mantendrá indemne a El Vocero de Puerto Rico, sus filiales, empresas controladas y/o controlantes, directivos, administradores, representantes y empleados, por cualquier reclamo o demanda de otros Usuarios o terceros por sus actividades en el Sitio o por su incumplimiento los Términos y Condiciones Generales y demás Políticas que se entienden incorporadas al presente o por la violación de cualesquiera leyes o derechos de terceros, incluyendo los honorarios de abogados en una cantidad razonable.

Domicilio

Se fija como domicilio de El Vocero de Puerto Rico la Avenida Constitución 206, San Juan PR 00901. 


Acepto los términos y condiciones del uso de vocero.com y mi vocero.
  • No