El presidente de la empresa Top Rank, Bob Arum señaló al asesor legal del ex campeón Miguel Cotto, el abogado Gabriel Peñagarícano, como el culpable de la cancelación de la negociación que llevaría al boricua a una revancha millonaria contra Manny Pacquiao el 8 de diciembre en Las Vegas.
En una entrevista con el reportero de ESPN, Dan Rafael, Arum dijo que culpaba a Peñagarícano por no llevar la información correcta de la negociación al boxeador y que a su vez sentía que el abogado le está “haciendo alguna jugada” a Cotto quien decidió luego enfrentar el 1 de diciembre en el Madison Square Garden de Nueva York al campeón de la Asociación Mundial de Boxeo, Austin Trout.
“Primero, nunca hablé con Cotto sobre la pelea de Pacquiao. Siempre hable con (el abogado y asesor de Cotto) Gaby (Peñagarícano) y se suponía que él le transmitiera todo a Miguel”, declaró Arum.
Cotto explicó recientemente que lo que lo motivó a descartar una pelea con Pacquiao fue porque sentía que Arum le había faltado el respeto al ofrecerle una cifra de $6.5 millones junto a un por ciento de las ventas de pay-per-view, que fue lo mismo que recibió para su primera pelea con el filipino en el 2009.
Cotto había dejado claro anteriormente su indisposición en pelear en un peso intermedio (150 libras).
Pero Arum aclaró ayer que su oferta distaba mucho de ser lo que Cotto había mencionado.
Arum dijo que había ofrecido unos $13 millones para hacer realidad la revancha con Pacquiao, pelea que fue desde un principio fue la primera opción de su empresa.
“Creo que Cotto es un tipo honesto, totalmente honesto. Creo que Gaby está haciendo alguna jugada. Yo pienso que Gaby quería hacer la pelea en el Garden porque eso implicaría su entrada a lo que él considera el mundo grande las promociones. Creo que es lo que sucedió. No confío en Peñagarícano. Creo que tiene otros planes. Yo confío en Miguel”, declaró el promotor.
Arum dijo que lo primero que hizo en su negociación con Peñagarícano fue preguntar si Cotto estaba cómodo en pelear en las 150 libras.
“Y me dijeron que si pudiésemos ponernos de acuerdo en los números, él aceptaría pelear en las 150 libras. Luego comenzamos a hablar sobre una propuesta y, en esencia, le ofrecí un contrato basado en la última pelea que había realizado con Pacquiao, donde terminó ganando unos $12 millones después de contar todo el dinero del pay-per-view”, relató Arum.
“Luego negociamos un poco más para que él gane otro millón de dólares más, por lo cual teníamos un trato en el cual yo le garantizaba $9 millones más un porcentaje que le hubiese significado un total de $13 millones si la pelea hubiese logrado los mismos números de pay-per-view que su primer combate (que fue de alrededor de 1.15 millones de ventas). Y luego nos figuramos que si podíamos subir esa cantidad en un par de centenares de miles de ventas más (lo cual no es muy descabellado) entonces Miguel embolsaría unos $15 millones”.
Cotto peleará el 1 de diciembre y lo hará ayudado por la empresa Golden Boy Promotions, compañía copromotora del evento.
Peñagarícano defendió su posición y de inmediato negó las acusaciones de Arum.
“No es cierto”, dijo a ESPN. “Tal como lo he hecho siempre durante los últimos siete u ocho años de la carrera de Miguel, le transmití a mi cliente toda la información que recibí de Top Rank sobre una potencial pelea con Pacquiao, y en última instancia fue decisión de Miguel no aceptarla”, apuntó.