
El presidente de la Federación de Maestros (FMPR), Rafael Feliciano dijo ayer que para el próximo semestre escolar los maestros estarán listos para aprobar una huelga indefinida.
“La Federación estará en posición de enfrentar una huelga general a partir del próximo semestre escolar y si obviamente los otros sectores se unen a este esfuerzo”, sostuvo Feliciano.
Explicó que el comité ejecutivo de la FMPR aprobó un plan de trabajo dirigido a orientar, organizar y movilizar el magisterio para desarrollar acciones contundentes que obliguen al Gobierno a derogar la Ley 7. Dijo que se consultará a la matrícula en una Asamblea General.
“Para la Federación de Maestros una huelga indefinida es una acción de lucha que para lograr la contundencia necesaria para presionar el Gobierno tiene que ser un proceso ampliamente participativo y democrático”, expresó Feliciano luego de decir que la Asociación de Maestros (AMPR) debe consultar a su matrícula para apoyar las organizaciones sindicales.
El Presidente de la FMPR dijo para decretar una huelga todas las organizaciones sindicales deben unirse y coordinar esfuerzos
“Para mi hablar de una huelga sin tener en cuenta a la UTIER (Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego) es inconcebible. También es inconcebible llamar a una huelga sin la UIA (Unión Independiente Auténtica)”, indicó Feliciano.
“Hay grandes posibilidades de que podamos concentrar todas las fuerzas aun aquellos que tengamos grandes diferencias. Aquí estamos hablando del despido de miles de seres humanos”, añadió.
Feliciano dijo que el paro general y la manifestación en contra de las Alianzas Público Privadas demostraron que en el pueblo y la base de las uniones hay un ambiente para una huelga. Sin embargo, indicó que el paro reflejó debilidades organizativas que no puede permitirse para una huelga general.
“Para hacer la huelga general tenemos que mejorar los niveles de coordinación y la unión dentro del movimiento obrero”, opinó Feliciano, quien criticó que mañana viernes se realicen dos actividades separadas en repudio a los despidos.
De otra parte, Feliciano dijo que la determinación de la JREF de aplazar los despidos da tiempo a las organizaciones a prepararse para la huelga.
“Es una victoria importante, pero tiene unas limitaciones. Esa victoria puede tener mayor significado si aprovechamos este tiempo para que los trabajadores antes de abandonar sus centros de trabajo se organicen para luchar”, puntualizó.